4 abr. 2008

Sesión Lactancia Materna (III): Mitos de la Lactancia Materna (1)

Siguiendo con el contenido de la sesión que realicé en el CAP (hice la mitad, en dos semanas hago la otra parte) os dejo la tercera parte en forma de post. Hoy toca hablar de algunos mitos MUY extendidos de la Lactancia Materna.

Ya quiere otra vez? Si es que no tienes leche! / No está ganando peso, no tienes leche.

Prácticamente todas las mujeres pueden dar el pecho y tienen leche. La hipogalactia (producir poca leche) es una enfermedad rara, rarísima. Se dice que es más fácil que te toque la lotería que tener hipogalactia.
Puede haber otras causas:
  • Hipotiroidismo: si está controlado no hay problema.
  • Retención de placenta. Al expulsarse la placenta baja el nivel de estrógenos permitiendo a la prolactina empezar a producir leche.
  • Agenesia del tejido mamario: Rarísimo. El pecho no se desarrolla durante el embarazo y no se produce suficiente leche.
  • Cirugía: depende del tipo de cirugía realizado. Si han hecho levantamiento del pezón los conductos se vuelven a conectar y aunque quizá al primer hijo no se le pueda amamantar se suele poder hacer lactancia mixta con un segundo hijo y exclusiva con un tercero. Actualmente implantan la prótesis detrás de la mama a través de la axila y por tanto no hay problema (ver imagen).
  • Síndrome de Sheehan: necrosis de la hipófisis por falta de riego sanguíneo durante el parto.
  • Déficit congénito de prolactina: 6 casos en todo el mundo.

Hay que dar de mamar cada 3 horas.

La lactancia debe ser a demanda, que es lo mismo que no mirar el reloj para nada.

El niño debe mamar siempre que quiera, hayan pasado 4 horas o hayan pasado 5 minutos. Pongamos un ejemplo: Un bebé que toma 150 de biberón un día toma 70 y no quiere más. A los 5 minutos pide de nuevo. ¿Le das los 80 restantes o le dices que espere 3 horas, que no puede tener hambre? Todas las mamás se lo darán, y si el bebé no lo pide, intentarán cada 5 minutos que se tome esos 80 que no se ha tomado. Por tanto hay que dar lactancia a demanda pues así mamará lo que necesite y así producirá lo que necesite. Cuanto más mame, más leche se producirá. Si el niño mama, hay leche, si el niño no mama, no hay leche.

La lactancia es hormonal. La succión hace que aumente la Prolactina que es la hormona encargada de que haya producción de leche. Mientras el niño mame, la hipófisis segregará Prolactina y por tanto habrá leche.





“La cantidad de leche que una madre produce llega a su punto óptimo cuando se le permite al niño sano amamantar tantas veces como lo necesite”.

Esto no quiere decir que haya que considerar normal que un niño mame a todas horas y que unas tomas se solapen con las otras (aunque puede haber momentos en que realmente el niño necesite ese contacto continuo). Debemos valorar la posición del bebé, si está mamando bien, si hay algún problema en el bebé, si está ganando peso, valorar su salud.

Un paréntesis para comentar un par de cosas...

Lactancia inducida

Una mujer que no ha estado embarazada recientemente quiere establecer la lactancia materna, habitualmente con un hijo adoptado.
Para ello la madre debe estimularse la succión (sacaleches) días antes de tener al niño y una vez lo tienes ponerlo a mamar a menudo piel con piel. Un suplementador será de gran ayuda pues mantiene la succión y obtiene alimento, aumentando así la producción y por tanto la posibilidad de lactancia.


Relactación

Es lo mismo que la lactancia inducida pero en una madre que decide volver a dar lactancia materna a un bebé al que le había retirado la LM o bien al que se le está complementando con LA y se quiere realizar una LME.

¿Cuantas tomas debe hacer al día?

En occidente suelen mamar unas 8-12 veces al día. El hecho de que con el tiempo se espacien las tomas es más una actuación de la madre que una actuación del bebé. Todo depende de lo que las madres consideren “pedir”. En otros países maman muchas más veces pero tomas más cortas...

Seguimos con los mitos...

Ya quiere otra vez? Si es que tu leche no es buena / No está subiendo de peso, tu leche no es buena.

Los estudios demuestran que las mujeres ligeramente desnutridas son capaces de producir leche de suficiente calidad y cantidad para suplir las necesidades de crecimiento del niño. En la mayoría de los casos, el escaso peso se debe a la baja frecuencia con que se da de mamar al bebé, a una mala técnica en la posición o bien se trata de un problema orgánico del niño.
Es más, la leche materna de una madre está adaptada exclusivamente a ese bebé.

La leche materna se digiere más rápido y mejor (en 1,5 horas el estómago se vacía) que la leche artificial (4 horas). Esto hace que necesiten mamar más a menudo, siendo totalmente normal, y que haya menos problemas en el sistema digestivo en el niño lactante. Con el tiempo las tomas serán más cortas pues el niño cada vez mama mejor.


No hay que despertar a un niño que duerme

Depende. Si el niño mama bien, hace varias tomas al día y está cogiendo peso. No es necesario despertarle para mamar.
Si por el contrario hace pocas tomas, duerme mucho y no coge suficiente peso sí es conveniente estar más al tanto para que al mínimo movimiento, sea de día o de noche, pueda mamar (despertar a un bebé dormido es bastante difícil).


Hay que dar 10 minutos de cada pecho.

Aunque muchos bebes mayorcitos pueden tomar la mayor parte de su leche en los primeros cinco a diez minutos, esto no es generalizable a todos los niños. Los recién nacidos, que están aprendiendo a mamar requieren mucho más tiempo para
comer.
La composición de la leche además va cambiando gradualmente durante la toma. Al principio es más aguada y poco a poco va aumentando la concentración de grasas siendo al final mucho más calórica que al principio. Es por ello que se debe dejar que el niño mame tanto cuanto quiera de un pecho antes de ofrecer el otro.
Si a los 10 minutos se le quita el pecho para darle del otro y aún no había llegado a la concentración adecuada de grasas necesitará mamar más del segundo para obtener esas grasas. Es posible que beba tanta leche que tenga que dejar de mamar, pero aún tenga hambre por no haber satisfecho la necesidad calórica.


Hay que darle siempre de los dos pechos

No es necesario. El niño va mamando y tragando y a medida que la toma avanza mama cada vez menos pese a estar enganchado al pecho. Llega un momento en que se suelta. Si está despierto se le puede ofrecer el otro pecho por si lo quiere.
En la siguiente toma se le ha de ofrecer aquel pecho del que haya mamado menos o del que no haya mamado, aunque si hay algún pecho más congestionado se le debe dar de éste para evitar una ingurgitación que pueda derivar en una mastitis. Con el tiempo los niños son capaces de elegir y maman pasando de uno a otro pecho según sus necesidades.


Hay que esperar entre tomas para que se llene el pecho.

Esto es falso. La producción de leche es continua. El pecho tiene siempre una reserva de leche que el niño nunca mama, por si en algún momento quiere un poco más, y aún así siempre queda leche. Digamos que el pecho es más un grifo que una cuba que se llena y se vacía.


Después de comer tiene que echar el eructo

Sí y no. Es decir, si tiene aire en el estómago, pues lo mejor es que lo eche, pero si no tiene aire, no habrá nada que echar.
Los niños amamantados tragan poco o nada de aire, pues sellan los labios con el pecho y el pecho no tiene aire. El biberón en cambio si tiene aire y por tanto es más fácil que traguen aire.
Tras la toma hay que tener al niño en posición vertical para que eche el aire que tiene en el estómago. Si eructa perfecto, si no eructa es que no tiene aire y por tanto no sirve de nada que le demos golpecitos o meneitos. Sólo conseguiremos que empiece a llorar, que empiece a tragar aire por llorar y finalmente que sí eructe. “Por fin, el pobrecito lloraba porque no podía echar el eructo”.

Hay que esperar a que el niño vacíe el estómago entre tomas.

También es falso. El estómago sólo estará vacío antes de alguna toma, porque cuando haya tomado el primer sorbo ya no lo estará. Significa esto que no puede seguir mamando?
Tras mamar de un pecho, el bebé para, echa el eructo si lo tiene y mama de otro pecho, en este minuto de intervalo el estómago está lleno y puede volver a mamar pese a que sólo ha pasado un minuto. Porque no iba a poder hacerlo tras 15 minutos o 1 hora?


La lactancia materna hace que se caiga el pecho

Se ha demostrado que no hay relación entre dar el pecho y la caída del mismo. Lo que hace que el pecho caiga es:

- La edad
- La condición de fumar
- El tamaño del pecho antes del embarazo
- El número de embarazos


Está usando el pecho como chupete

Esto es cierto. Los niños tienen a menudo necesidad de succión y por tanto a menudo estarán succionando el pecho pese a haber acabado la toma o no tener hambre. La naturaleza ha hecho que la succión del pecho sea calmante para el niño, por lo tanto es algo normal.
Nadie dice la frase contraria: “mira está usando el chupete como si fuera una teta” ya que éstos son un sustituto de la madre.
No se debe dar chupete a los bebés hasta el mes de edad, ya que puede incurrir en una “confusión del pezón”.
Pasado el mes se puede escoger, teniendo en cuenta que todo el tiempo que el bebé esté con el chupete es tiempo que no está en el pecho y por tanto no succiona, no se alimenta y no estimula la producción.

Como tomó biberón me aborreció el pecho, porque el biberón es más fácil

Varios estudios con niños prematuros y bebés con graves malformaciones cardíacas han demostrado que la FC y la FR y el nivel de O2 en la sangre se mantienen más estables cuando el niño mama que cuando toma el biberón, luego parece ser que es más fácil mamar (que es para lo que han nacido programados) que tomar un biberón.


El problema no es la facilidad de una u otra cosa. El problema es que es diferente.
Para mamar el bebé tiene que mover la lengua empujando rítmicamente hacia atrás. Esto hace que el pecho entre cada vez más en la boca.
Para tomar un biberón la lengua va hacia delante, pues ha de ir tapando la tetina para poder tragar la leche que viene. Al echar la lengua adelante el biberón se saldría, por eso la tetina está ensanchada por la punta haciendo de tope. Tras el tope se estrecha para que el niño mame con la boca casi cerrada. Lo contrario que mamar del pecho.

Algunos bebés mayorcitos alternan sin problemas, pero los más pequeños a menudo sufren la “confusión pezón-tetina”. Ante la duda, lo mejor es evitarlo.
En el momento en que se le da un biberón al niño, éste se atraganta, hasta que aprende cómo debe hacerlo y se toma el biberón. Luego llega con mamá y le dice “mira mamá lo que sé hacer” se pone a mamar y el pecho se le sale continuamente. Porque el pecho no tiene tope, acaba en punta. Esto puede ser el inicio del fin de la lactancia...("ves como no tienes leche? Tranquila, ya le doy otro biberón", etc....)

Aunque esté con LME hay que darles agua si tienen sed

En general, un niño que toma el pecho a demanda, día y noche, con lactancia materna exclusiva no necesita agua, a no ser que tenga fiebre o diarrea. Incluso en beduinos del desierto se ha comprobado que no necesitan agua. Esto no quita para que excepcionalmente si hace mucho calor y parece que un niño tiene sed se le puede ofrecer agua después del pecho.

Posts Relacionados:

Sesión Lactancia Materna (I): ¿Porqué lactancia materna?

Sesión de Lactancia Materna (II): Los inicios

Sesión Lactancia Materna (y IV): Los Mitos de la Lactancia Materna (y 2).


Bibliografía:
- Un regalo para toda la vida. Carlos Gonzalez, 2006. Ediciones Temas de Hoy.
- Lactancia Materna: Recursos para Asesoras y Grupos de Apoyo. Alba Lactancia Materna.
- Clases Magistrales. Curso de Asesoras de Lactancia Materna.


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