3 jun. 2008

Quiero un niño independiente


Como véis llevo unos cuántos días con posts de niños, bebés, lactancia...
Digamos que tampoco encuentro nada relevante de otro tema que sea interesante o divertido explicar, así que si no hay, tampoco me lo voy a inventar...

Vamos con uno más. La Independencia.

Cuantas veces nos han dicho a los papás primerizos "Déjale que llore, que es bueno" "No lo cojas tanto en brazos, que se malacostumbra" "Luego querrá que le cojas siempre" "Nunca será independiente" "Este niño está enmadrado, todo el día pegado a tí".

Hace ya unos años que me fui a vivir con mi mujer y un par de años que nos casamos. No recuerdo que nadie me diera ningún consejo que al respecto, pero quizá deberían haberme dicho, por el bien de su salud y por el bien de la pareja: "Sobretodo, cuando tu mujer te pida cariño, no le des abrazos... y casi ni la beses, que luego se acostumbra y le tienes que dar muchos todos los días." Suena mal, pero es lo mismo que los abuelos, padres, amigos, tíos, cuñados, Estivill y la madre que los parió les están diciendo a los padres primerizos, auténticas esponjas de consejos, para que lo hagan con su bebé. "Cariño? El justo y necesario", como si se fueran a volver idiotas por estar en brazos de sus padres mucho rato al día.

Privando a los niños de nuestro cariño estamos separándolos un poco de nosotros mismos, los estamos diferenciando como seres. Tú ahí, separado de mi, llorando, y yo aquí, alejado de ti. Les separamos tanto físi como psicológicamente, haciendo que el vínculo afectivo del que siempre se habla, ese que se consigue de manera más fácil dando el pecho (dar el pecho se hace en brazos, no?) y del que todo el mundo habla tan bien, sea más difícil de alcanzar. Por tanto se consigue que haya una cierta separación, que los padres no conecten con el bebé, que no lleguen a entender 100% sus necesidades. Y no malinterpretemos. Es imposible saber con certeza qué necesita un bebé en cada momento ni porqué llora, pero cuando existe un vínculo emocional sólido, en el fondo, importa poco el motivo. Sabemos que necesita algo, entendemos que lo está pasando mal, empatizamos con ellos y comprendemos que nos quieren a su lado. Haremos todo lo posible por calmarlo, y si al final lo único que quería era estar en nuestros brazos, se los daremos incondicionalmente, pues por fin habremos encontrado la solución a lo que aflije a nuestro bebé, sea lo que sea.

Aquellas personas que desde un principio crean una distancia son las que menos conectan con el bebé, las que menos les entienden y las que acaban pensando que los niños lloran para fastidiar o para conseguir algo que no deberíamos darles. Es una pena, pues no están entendiendo la psique de un bebé. No entienden que no hablan y que no tienen otra manera de pedir las cosas que llorando.

Los primeros años de vida de un bebé es una etapa muy importante en el creciemiento cerebral y sentimental de los bebés. Es una etapa en la que ellos no saben ni que existen. No saben que son una persona diferente a mamá o papá... de hecho no saben casi nada, simplemente vienen con un pack de comportamientos innatos que se basan en sonreir cuando tienen a alguien cerca, mirarles asombrados, coger el dedito... todo esto para ganarse el cariño de sus papás: "mira, se ha reído" "me coge el dedo!!". Imaginad por un momento que un bebé no hiciera ni siquiera eso, que no olieran a bebé, que no sonrieran, que no despertaran sentimientos tiernos en sus padres,... No digo que sus padres los abandonarían, pero si hoy día, a pesar de que saben hacer estas cositas para que digamos "es que me lo comoooo", les estamos dejando llorar y sufrir sin necesidad... qué haríamos si no se comunicaran con nosotros de ninguna manera???? Miedo me da pensarlo.

¿Porqué se supone que hay que dejarlo llorar y acostumbrarlo a que esté solo?

Esto es lo que preguntaré la próxima vez que tenga un hijo y la gente me de el consejo de no cogerlo en brazos. Con Jon me pillaron de pardillo y no tenía capacidad ni para realizar esta pregunta, así que me tocará hacerla con el siguiente.

Posibles diálogos:
- Hombre, es que no pasa nada porque llore de vez en cuando.
- Bueno, tampoco pasará nada porque no llore...

- Llorar es bueno, se le expanden los pulmones.
- Ah! pues los que fuman tanto deberían llorar más, no?
o
- Respirando también se expanden...y se contraen, y se expanden, y se contraen. Esto pasa cada 2 segundos más o menos, y sin llorar.

- Se acostumbran a ir en brazos y luego quieren ir todo el día.
- Normal, si no sabe andar ¿como va a ir? Como no le ate una cuerda al cuello y tire de él...
- No hombre, pero puede ir en cochecito, ¿no?
- Ya, pero como se acostumbre a ir en cochecito... imagínate con 8 años llevándole en cochecito al cole...

- Si le haces tanto caso luego no saben estar sólos.
- Ya...pero, porqué iba yo a querer que un bebé supiera estar sólo?
- Hombre, ahora no, pero cuando tenga un año o así...
- ¿Un año? Pero si ahora hasta los 35 no se van de casa.

No sé si se os ocurren más posibles argumentaciones al respecto, pero evidentemente mucha lógica no tienen. A menos que me digan que en los próximos días va a haber un holocausto nuclear y mi hijo se va a quedar sólo en el mundo, no veo el motivo de dejarlo llorar. Y aún así, no creo que sobreviva sólo...

En fin, que como ya he comentado otras veces, no me extraña nada que cada vez haya más consultas relacionadas con la salud mental, que haya más niños con problemas de conducta a los que erróneamente se les diagnostica de hiperactivos y tantos padres con problemas con sus hijos... les han enseñado a vivir sólos y crecen sin la confianza y autoestima necesaria, y sin el contacto necesario por parte de sus padres. Ojo, no digo que no lo tengan, simplemente no tienen todo el que necesitan. Prueba de ello es que lloran pidiéndolo y no lo reciben, luego precisan más de lo que se les ofrece.

¿Qué puede pasar con estos niños?

Unos crecerán siendo calladitos y sumisos, aquellos a los que cualquier cosa les está bien (confundiéndo a un niño apagadito con un niño bien educado).
Otros crecerán con ese aprendizaje hecho, "querías que fuera independiente, no? pues ya lo soy, hago lo que a MI me da la gana".
Otros serán los que sobrevivan a estos consejos y cuya conducta no será modificada, aquellos con la resiliencia suficiente como para ser personas autosuficientes y con un nivel adecuado de autoestima a pesar de los pesares.

La pena es que en los tres casos nunca habrá una asociación entre el tipo de persona o conducta del niño con respecto a la manera de criarlos. El primero, como he dicho, será el educadito y el que se porta bien, o directamente un poco "paraito" o "soso".
El segundo será "un niño muy difícil", el que no sé como lidiar con él, se nos va de las manos o "tiene un principio de hiperactividad"... que hoy en día, como se diagnostica todo, los padres nunca tenemos la culpa de nada, es el niño, que está tarao...
Y los terceros, pues serán esos supervivientes que habrían sido así igualmente.

Como la idea de todo padre es conseguir que su hijo sea de los del tercer tipo, pues vale más pensar lógicamente y tener en cuenta que la ecuación es simple:
- Si crías con respeto, tu hijo será respetuoso.
- Si crías con cariño, tu hijo será cariñoso.
- Si satisfaces sus necesidades, ellos aprenderán a satisfacer las suyas propias y a satisfacer las de los demás.

Es imposible que dando todo el cariño del mundo a una persona, ésta pueda crecer MAL criada. Más bien lo veo al revés, el niño del que pasan porque piensan que cuando llora pidiendo cariño les está tomando el pelo, es el que se da cuenta de que no le dan lo que necesita y el que está siendo MAL criado.

Cuando mi mujer venga a pedirme un beso le diré: NO, MAL CRIADA, NO. Que a mi no me tomas el pelo.

Para que un niño sea independiente, primero tiene que ser dependiente.

Cuando voy a visitar a un bebé recién nacido siempre acabo oyendo los mismo comentarios: "Pobrecito, no se vale por sí mismo. Si es que son tan indefensos... Mira, los animales nacen y ya andan, y estos nos necesitan para todo".
Pues eso mismo. NOS NECESITAN PARA TODO, que significa que son seres dependientes.

Para que un niño sea independiente y sea una persona segura y firme con sus decisiones tiene que ser primero una persona dependiente, tiene que ver cómo se lo hacen todo y aprender cómo se lo hacen para luego imitarlo él. Tiene que ser capaz de tomar sus propias decisiones y así será siempre una persona que elegirá el camino que quiere y será consecuente con ello.

El niño al que enseguida se le fuerza a ser independiente, sin pasar por ese período de dependencia y aprendizaje mediante imitación, tiene que inventarse su manera de crecer y actuar aprendiendo de la nada, pues nadie le está enseñando cómo vivir, como superar los malos ratos, como calmarse o tranquilizarse de la mejor manera (aprenden ellos sólos, pero tras haber llorado-sufrido un buen rato) y por norma les cuesta más gestionar el estrés y la ansiedad incluso en la etapa adulta. Si además los padres son autoritarios con él y están todo el día diciendo lo que tiene o no tiene que hacer, nunca elegirá por sí mismo y aprenderá que siempre hay un ser superior que le dicta como debe actuar, luego todavía será menos independiente...

Un ejemplo:

Te acaban de contratar para un puesto de trabajo nuevo de cara al público. No sabes como funciona nada, donde están las cosas ni como actuar ante los clientes. Eres nuev@.
Vas a ver al jefe y le dices:
- Hola, hoy es mi primer día de trabajo, no sé donde están las cosas ni sé por donde empezar, no sé qué debo decir...
Y el jefe te responde:
- Hola. Te doy dos opciones, elige tú mism@. Puedo llamar a una compañera de trabajo para que te acompañe durante unos días. Al principio sólo estarás a su lado viendo cómo lo hace, pasados unos días serás tú quien haga las cosas y atienda a los clientes. Ella estará a tu lado por si hace falta que te eche una mano o si ha de corregir algo. Pasados unos días, cuando te veas segur@ de tí mism@ y capaz de ejecutar el trabajo me lo dices y a partir de entonces serás tú sol@ el/la que desempeñe el trabajo.
La otra opción es acompañarte hasta el puesto de trabajo ahora mismo y que tú sol@ vayas aprendiéndolo todo. Tendrás que tener cuidado con lo que tocas no vayas a estropear algo y es importante que trates a las personas con respeto.


¿¡¿Que elegiríais?!?

Yo la primera opción. Estoy de acuerdo que con la segunda se aprende también, pero seguro que el nivel de estrés y ansiedad es mucho mayor. Además, el aprendizaje autodidacta puede estar equivocado, ¿no? Se aprende en base a como uno cree que se hacen las cosas y siempre quedará la duda de si se está haciendo bien o mal, con la consecuente inseguridad en el trabajo y posible complejo de inferioridad como trabajador/a ("seguro que hago algo mal" "seguro que los demás saben más que yo" "no soy un buen trabajador" "no sirvo para esto").
Creo que escogiendo la primera opción la persona será más feliz en su trabajo, o como mínimo estará más tranquila y tendrá la certeza de que cuando empiece hará las cosas bien. Incluso en caso de dudas sabe que puede contar con la ayuda de esa compañera que tanto le ayudó o incluso de la del jefe, que le ayudó desde el principio entendiendo sus necesidades.

11 comentarios:

Myriam dijo...

Muy de acuerdo, para querer un niño independiente hay que respetar su dependencia. No se puede ser independiente sin haber sido antes dependiente, como no se puede medir 1'70 sin haber medido antes 1'20.

Me apunto la respuesta a la pregunta de "en brazos no que se acostumbra" "pero en cochecito también!" jajjaa! me encanta! Imagínate un niño con 8 años que siga queriendo el cochecito, el biberón,... en fin... esto es como todo, si tu hijo quiere brazos no es normal, si toma pecho pasado el año no es normal, si lleva pañales pasados los 2 no es normal y si con 3 sigue durmiendo en tu cama entonces ya lo has convertido en un dependiente de sus padres de por vida. Lo normal es que con 1 año nuestros hijos no nos necesiten más que para proporcionarles alimento y un techo. Todo lo demás ya viene solo.

ANABSF dijo...

JO ARMANDILIO ES SIMPLEMENTE GENIAL¡¡¡¡ TANTAS VECES HE QUERIDO CONTESTAR Y NO ME HAN VENIDO PALABRAS TAN GENIALES...TE LO TOMO PRESTADO PARA SUBIRLO A MI BLOG...CON LA VENIA

andrea dijo...

He llegado aquí por casualidad y me han interesado mucho los temas que tratas con respecto a los "cuidados" a los bebés y niños. Estoy completamente con lo que escribes en este post y sin ánimo de parecer egocéntrica (quizá un fallo porque mi madre no utilizase ningún método Estivill) me apetece contar mi historia que me parece muy ilustrativa con respecto a lo aquí expuesto.

Tengo 17 años, a punto de cumplir los 18.

Desde niña he sufrido mucha ansiedad y he tenido muchos miedos. No sé el por qué, es desde bebé. Mi madre estaba acabando la licenciatura de psicología cuando yo nací y, a pesar de que en la época en que estudiaba estaba muy de moda el conductismo, siempre partió de la idea de que al tener un hij@ debían primar las necesidades del bebé frente a las de los padres, “dormiré cuando ella duerma” o “la cogeré en brazos y le daré cariño cuando las dos lo deseemos” son algunas de las frases que ella ha aplicado siempre. Cuando yo lloraba mi madre se levantaba inmediatamente y me cogía, me abrazaba y me tranquilizaba, cuando me quedaba dormida en sus brazos o estaba tranquila me metía en la cuna, y si me exaltaba o despertaba me volvía a coger sin pautar tiempos de espera. Cuando tenía una “muy mala noche” me paseaba en el carrito por el pasillo de la casa porque me tranquilizaba, me desnudaba porque me relajaba y se pasaba la noche en vela aunque al día siguiente se quedase dormida en el trabajo.

Por cuestionas laborales y de la “ausencia de un padre responsable” mi madre no podía dedicarme todo el tiempo que deseaba, pero por suerte me dejaba siempre con familiares, mis abuelos y mis tios durante el día, los cuales también me han dado siempre el mayor de los cariños. Cuando dejé de utilizar la cuna sufría terrores nocturnos y no quería dormir en mi cama, así que mi madre se quedaba hasta que yo me dormía y cuando en medio de la noche me despertaba ella me llevaba a su cama y mi padre se iba a dormir a otra. Llegó un momento en el que ya me acostaba desde el principio en la suya.

Cuando empecé el colegio por cuestiones de deplazamiento y del trabajo de mi madre, ella decidió que me fuese a vivir con mis bisabuelos, mis abuelos y mis tíos (que viven (vivían, porque por desgracia mis bisabuelos han fallecido) en una misma casa) para no dejarme en la guardería (teniendo gente que me cuidara). Ella se pasaba todo el tiempo libre conmigo y por la noche se iba.
Al principio los familiares con los que dormía se “empeñaban” en que durmiera solita, pero a mi me aterrorizaba, sentía que las muñecas me hablaban, tenía pesadillas, e incluso me autolesionaba. Me quitaban las muñecas y no yo seguía mal, así que mi abuela se dejó guiar por el corazón y decidió que yo dormiría con ella hasta que me sintiese segura (el tiempo que dormí sola no llegaría a las dos semanas). Por las mañanas me encantaba jugar con mis abuelos en la cama y me levantaba siendo la niña más feliz por tener una familia tan buena y sentirme tan querida.

Como anécdota contaré que mi tío se levantó un día a las 3 de la mañana para ir a buscarme a 10 km de mi casa porque me había quedado a dormir en casa de mis otros abuelos y demandaba incesantemente la demanda de mi casita. Y lo hizo, y me malcriaría, pero hoy aún me emociona pensar que mi tío hiciese eso por mi.

Los fines de semana los pasaba con mi madre y seguía durmiendo ella. Mis padres se separaron, pero eso no es de lo que trata este relato.

Llegado un punto decidí que quería dormir sola, pero sabía que si en algún momento me sentía mal, con miedo o simplemente necesitaba cariño, podría llama ra la puerta de mis abuelos y me harían un sitio en su cama.

Hoy sigo viviendo con mis abuelos y mis tíos, y duermo sola, pero cuando estoy enferma mi tía está dispuesta a venir y dormir en una cama individual por darme cariño, que cuando hay tormenta puedo dormir con ella porque a las dos nos asusta...

Y los fines de semana, voy con mi madre, sigo durmiendo con ella, tengo 17 años duermo con mi mamá y no me avergüenza decirlo ni aquí ni en ningún sitio. Me encanta sentir su contacto y abrazarme a ella, porque me da seguridad y me hace saber que por mucho que pase el tiempo mi madre será mi madre y siempre podré contar con ella, al igual que con toda mi familia.

He sido dependiente durante años, en los que no iba a campamentos ni nada de eso. Pero después he ido a dormir a casa de amigas, he pasado semanas con mis otros abuelos fuera de casa y me considero bastante independiente (excepto económicamente :) ).
He tenido una adolescencia rebelde e insoportable (he de reconocerlo) y he “odiado” a mi madre y mi familia, pero ahora me considero bastante madura para mi edad y creó que no he tenido ningún problema ni de socialización, ni de resolución de problemas por mi misma, ni de ningún tipo. Es más, me siento afortunada por el hecho de disfrutar saliendo con mi madre, de compras, al cine, a cenar porque nos apetece... y saliendo también con gente de mi edad y haciendo cosas propias de la misma.

Ahora mi madre me está ayudando a buscar un piso porque me voy a la universidad con una compañera de toda la vida, y aunque me dá respeto el hecho de dejar la comidad de un hogar seguro, me agrada el hecho de empezar una nueva fase, de ser algo más independiente.

Mi madre no puede estar conmigo todo el tiempo que se que le gustaría, pero no se lo reprocho, se que es su obligación y porque sé que si en cualquier momento de mi vida, aunque tenga 80 años, la llamo y le digo que la necesito hará lo que sea y vendrá a estar a mi lado, igual que toda mi familia.
Así que aunque haya estado “malcriada y consentida” considero que he salido bastante bien...

Perdona por estenderme tanto pero me parece que mi caso es bastante bueno para defender la teoría de críar sin hacer sufrir al niñ@ para que sea independiente, solo dejar que siga sus propios ritmos y aprenda que es también una persona independiente y que eso no supone no tener el cariño y el afecto que necesita.

Armando dijo...

Me ha encantado leer tu vida andrea (o parte de ella). Si te parece bien hago un post con lo que has escrito, tal y como lo has escrito...creo que es ilustrativo y que puede aportar mucho...

¿Me das tu consentimiento?

Ponci dijo...

Estoy completamente de acuerdo contigo. De primeras nos cogen desprevenidos, primerizos, sin criterio formado, sin argumentos y nos dicen eso de: "déjale llorar que si no se malacostumbra". Y lo haces. Afortunadamente, con un niño puedes meditar mucho hasta poder darte cuenta de las chorradas estereotipadas que nos inculcan incluso desde nuestra propia familia.

andrea dijo...

Sí, no me importa en absoluto, de hecho lo que pretendía era dar una muestra de que el cariño y la protección no es incompatible con la independencia. Si te sirve me alegro mucho.

Gaby Baeza dijo...

Me encantó!!!

Desde que nacio mi tercera hija, no han hecho mas que decirme que no la cargue tanto, que como va a ser independiente, que si no se que, y la verdad ahora que tiene 16meses, se dan cuenta que no solo le gusta estar en brazos, tambien gateo (a los 8 meses) tambien camina (desde antes de los 13) y corre (y muy rapido). Se que eso es solo un nivel de "independencia" y faltan muchos mas, pero todos apostaban que ni iba a gatear, ni a caminar ni a explorar, al parecer por sus comentarios.

montsita dijo...

En otro blog se me ocurrió declararme orgullosa de cómo estamos criando a nuestro hijo, y un señor se lo tomó realmente mal :-)
Yo también creo que para tener un hijo independiente primero tiene que ser totalmente dependiente de ti. Y también creo que si sale "un niño bueno" no es porque hayamos tenido suerte, sino porque nos lo hemos currado.
Mi hijo va a cumplir 2 años, y lo hemos criado como nos dictaba el corazón. Puede que en parte se deba a que no pude darle el pecho, pero decidí que mi hijo no iba a notar más diferencia entre el pecho y el biberón que la de la composición de la leche. No he podido meterlo en mi cama todo lo que he podido, porque mi marido no es tan "radical" como yo, pero lo he tenido encima mío siempre que alguno de los dos lo hemos querido (menos cuando me dolía la espalda mucho, que entonces se lo decía y él parecía que lo entendía).
¿De qué estábamos hablando? Ah, sí, de niños independientes. Bueno, pues esta semana, sin ir más lejos. Está malito, con amigdalitis y fiebre, y no quiere comer, y le cuesta respirar por el resfriado. Cada vez que se despertaba, me llamaba, me pedía agua o que lo cogiera. Luego me decía que quería ir a mi cama (empezó a hablar a los 18 meses, así que ahora es capaz de expresarse la mar de bien). Le metía en la cama con nosotros, estaba ahí un ratito hasta que se calmaba, y luego me pedía ir a su camita! Si eso no es independencia...
Y otra cosa de la que estoy realmente orgullosa. Mi hijo, que aún no va a la guardería, saluda a todos los niños que se encuentra con un "hola, nen" y su manita. Los otros niños, casi todos, se asustan y se van, o no le dicen nada. Creo que mi hijo es mucho más sociable que todos estos niños a los que se lleva tan pronto a la guardería para que "socializen". No critico a quien lo lleva a la guardería porque no tiene otro remedio, si no a los que lo llevan "para que aprenda y haga amigos" a una edad en la que eso se hace perfectamente en casa y con la propia familia.
Felicidades por tu blog y por tu hijito, aunque sea un terremoto (yo al mío le llamo Diablo de Tasmania, el Taz de los Looney Tunes, porque no para quieto ni un milisegundo)

Alis dijo...

Hola Armandilio , acabo de descubrir tu blog...y me encanta!
Podria subirlo a mi blog?
Saludos!!

Armandilio dijo...

Sí Alis, puedes usar lo que quieras para tu blog.

Un saludo!

Christian dijo...

This is awesome!

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