26 dic. 2008

Qué quieren los niños para Navidad


Una joven pareja entró en el mejor comercio de juguetes de la ciudad.

Hombre y mujer se entretuvieron en mirar sin prisas los juguetes de colores alineados en las estanterías y colgados del techo, en alegre desorden. Había muñecas que lloraban y reían, juegos electrónicos, cocinas en miniatura donde se hacían tartas y pasteles. No llegaban a decidirse.

Se les acercó una dependienta muy simpática.

"Mire", le dijo la mujer: "nosotros tenemos una niña pequeña, pero estamos casi todo el día fuera de casa y, a veces, hasta de noche".

"Es una cría que apenas sonríe", dijo el hombre.

"Quisiéramos comprarle algo que la hiciera feliz", añadió la mujer, "incluso cuando no estuviéramos nosotros… Algo que le diera alegría aún cuando estuviera sola".

"Lo siento", sonrío la dependienta con gentileza, pero "aquí no vendemos padres".

Me ha encantado esta historia porque me reafirma en cosas que digo a menudo. Lo que un niño quiere, más que nada en el mundo, es estar con sus padres y sentirse querido, amado, escuchado y comprendido.

X (cualquier persona con quien he mantenido esta conversación, que son ya varias): Hoy le he tenido que pegar... mira lo que ha hecho... ayer también le tuve que castigar.
Yo: Ah! pues yo nunca le he castigado, ni siquiera le he tenido que pegar...
X : Pues os tomará el pelo un montón.
Yo: No, porque igual que nosotros tenemos libertad para hacer aquello que queremos él tiene su personalidad para decidir qué hacer. Normalmente se autogestiona y no vemos problema en que decida por sí mismo.
Hay momentos, evidentemente, en que hay cosas que no se pueden hacer, porque es peligroso, o porque hemos decidido que no se pueden hacer, pero normalmente puede hacer lo que quiera...
X: Uff, ¿y le compráis todo lo que os pide?
Yo: No, normalmente le compramos todo lo que queremos comprarle. Él no nos pide nada, juega con los juguetes en las tiendas y con eso tiene suficiente. Somos nosotros los que, cuando vemos que alguno le gusta mucho, a veces decimos "venga, va, vamos a comprárselo".

Y aquí es donde nos miran en plan "tu hijo no es normal", sin embargo es fácil explicarlo. Los niños sólo quieren a sus padres. Realmente no necesitan nada más (o casi nada más).

En contra de lo que muchos piensan, los niños no nacen necesitando cosas materiales con las que satisfacer sus vidas. Somos nosotros, el sistema y en general toda la sociedad los que les creamos esas necesidades (o no).

¿Cómo es posible que los niños africanos, pese a las penurias, el hambre y las enfermedades que les acechan sonrían más que muchos niños occidentales?

"Mamá, papá, dadme vuestro tiempo. Si no podéis, al menos dadme algo con lo que suplirlo".

Fuente: El blog alternativo

10 comentarios:

Ana dijo...

Un pediatra escribia el otro dia en La Vanguardia que a partir del cuarto juguete los ninyos se aburren, el numero ideal a regalar es 3, el 4 ya no les hace ilusion... Cuantos ninyos reciben 3 juguetes "solo"?

Armandilio dijo...

Sí, tengo ese artículo para publicarlo en Bebés y más...

En respuesta: prácticamente ningún niño tiene 3 regalos... a mi niño le hemos regalado, creo que 5 o 6 entre instrumentos musicales (caja china, claves, platillitos) y puzzles o de psicomotricidad.

Pero a esos hay que sumar los de mis padres, mis hermanos (tengo 5 hermanos!!!), los padres de Miriam, los abuelos de Miriam, la hermana de Miriam...

Me temo que sobrepasamos los 3 con muchas creces... pobrecito, el otro día en casa de mis padres había que insistirle para que viniera a abrir más regalos. Si por él fuera creo que se quedaría con uno o dos.

Pero claro, aunque digas que No quieres ningún regalo todos quieren regalar, y lo entiendo... así que es una difícil situación.

Lo mínimo que podemos hacer es jugar nosotros con él lo más posible con aquellos que más le gusten para que no sirvan de elementos "aisladores".

Un saludo, Ana.

Noelia dijo...

El juguete preferido de mi hija es jugar con sus papas en la cama cuando nos levantamos por la mañana. A las "peleas", a inventarnos canciones, a la cueva debajo del edredón,... Como veis bastante baratito.
Un truco para cuando tengan muchos juquetes es guardarlos y cada cierto tiempo sacarlos de 2 en 2; lo verán como nuevos y no se aburriran.
Un saludo y enhorabuena por el blog.

Vanesa dijo...

Me encanta este post! y no solo por lo de que los niños necesitan a sus padres por encima de cualquier juguete sino pq la gente q me conoce tb piensan q mi hijo se subira a la chepa por dejarle libertad para hacer lo q quiera, dentro de lo q cabe claro, aunque si te digo la verdad hasta ahora en sus 19 meses de vida todavia no se ha empeñado en q quiere un cuchillo o meter los dedos en un enchufe, debe ser q como el resto lo puede tocar eso ya no le hace gracia... Su asignatura pendiente es cuando vamos de paseo y lo soltamos de la mano el tio sale corriendo y lo mismo le da, o en un centro comercial lo mismo... A ver si me dais algun truqui para q esto no pase. Ah! y a mi me dicen lo mismo: esq tu hijo es muy bueno!!! pues a lo mejor algo de culpa tenemos nosotros no? jeje

Armandilio dijo...

Uy Vanesa, eso de que salga corriendo es que no nos ha pasado nunca. No sé si porque no quiere separarse de nosotros o porque tampoco le hemos dejado (a poco que se separaba le decíamos "aquí Jon, dame la mano..." y de momento nunca va suelto...

En la playa, cuando se cansaba sí que cogía y se largaba... pero esperando a que le siguiéramos.

Lo único que puedes hacer es lo que supongo que ya estáis haciendo... darle la manita y a la que salga corriendo correr para agarrarlo y que se vaya por no sé donde...

Vanesa dijo...

jajaja Armando eso es lo q hacemos pero se ve q este hijo nuestro nos ha salido corredor de fondo!!! A veces lo q hacemos es q empuje el carrito del super x ejemplo, el lo hace para jugar y explorar y le gusta mucho ir a su aire, parece mentira q cuando se da cuenta q me voy a algun sitio(cocina, baño...) y me pierde de vista llora, pero cuando va x ahi se ve q se olvida de su mami... Y no es por falta de espacio, pq en casa tenemos algo de terreno y se pasa el dia corriendo y jugando... Supongo q cuando se haga mas mayorcito comprendera q no puede ir x ahi solito...Pero de momento hay q ir con 1000 ojos!!!

patricia López Izquierdo dijo...

Hola! , nosotros para evitar el exceso irracional de juguetes en navidad , decididmos no regalarles absolutamente nada a nuestros hijos por estas fechas.
De hecho, generalmente solo les regalamos una cosa al año , por sus cumpleaños.
Tampoco piden cosas sin medida , y si alguna vez lo hacen nos parece muy justo darles un capricho , como cuando los adultos nos lo damos... y sí, son niños muy buenos esencialmente felices y satisfechos ( ¿por que será?)
Después de años de rezonamientos ( y hasta amenazas)con la familia extensa ,he conseguido que los abuelos y tíos ( tienen 8 en total) regalen UNA sola cosa a cada niño , casisiempre son regalos elegidos por ellos , que evidentemente les hacen mucha ilusión.
En mi casa se regala en navidad y en la de mi marido por reyees asi que queda la cosa repartida y muy moderada.
Besos
Y gracias Armando por tu excelente blog :o)

Salome dijo...

Hola Armando, no sabía que tenías este blog, me ha encantado llevo dos hora leyendote. Yo estoy muy ocupada con el bebe y con Álvaro, realmente la cosa cambia...te lo dicen pero no te lo crees hasta que no lo vives, no es por el trabajo que dan, para mi es por una especie de sensación de tristeza de no poder estar al 100% por ninguno de los dos, además Álvaro desde que ha nacido Manu está muy rebelde y respondón...no se si son celillos o simplemente ha coincidido que le toca estar así, el caso es que no nos hace ni pizca de caso, nos llama tontos, se enfada por cualquier cosa, vestirlo es una odisea, salir de casa otra, si yo le estoy dando la teta al pequeño el todo el rato está saltando encima mío o a mi alrededor, me pone nerviosa, en fin tendremos paciencia pero me da la sensación de que lo pasa mal. Bueno, pues lo dicho de verdad que me has sorprendido con el blog, voy a seguir leyendote ahora que todos estan durmiendo la siesta.

daniel dijo...

Hola, estoy totalmente de acuerdo en que les saturamos de juguetes y regalos, muchas veces para satisfacer nuestras propias necesidades o tapar ese sentimiento de culpa por no poder o no querer estar mas tiempo con nuestros hijos. Recuerdo uno de los cuentos de Bucay, (no recuerdo el titulo de el cuento). "Era una niña que le pregunta a su Padre, ¿Papa, cuanto vale una hora tuya?, el Padre, confuso le dice que en su trabajo la valoran en 100 €. A la semana siguiente, la niña le pide a su Padre que necesita un aumento en la paga de 20€ semanales ya que necesita hacer un gasto extra. El Padre, sin preguntarle ni preguntarse nada , le da los 20 € extra. Después de 5 semanas, llega el Padre a casa, cansado, después de un duro día de trabajo y la niña le dice: "Papa, aquí tengo 100 €, quiero comprarte una hora de tu tiempo para jugar contigo". Bueno, simplemente, se me pone la piel de gallina solo con escribirlo, espero que la consciencia llegue a todos los rincones de la sociedad en la que vivimos, esta en juego el futuro. (el cuento, pos supuesto, es mejor, yo no soy escritor)

Armandilio dijo...

Tremenda historia daniel, gracias por compartirla...

Desde luego que es bastante triste...
El año pasado, cuando a los niños se les preguntaba qué querían para reyes la mayoría deseaban poder pasar más tiempo con sus padres.

Imagino que este año la petición será exactamente la misma.

Salu2!

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