27 feb. 2008

El método Pubill (amigo de Estivill)

Aviso: Este mensaje está escrito de manera irónica. El contenido es inventado. Para que el lector se pueda formar una idea real debe leer el post completo.

Mi nombre es Jordi Pubill, soy experto en Enfermedades Digestivas y he ideado un método para evitar uno de los grandes trastornos de nuestros tiempos. El estreñimiento infantil. Para ello he escrito un libro que pronto saldrá a la venta: Estreñimiento infantil: Por fin, la Solución.

La clínica Dexeus y en concreto el Dr. Estivill, con su unidad del sueño llevan años buscando nuevos retos y estudiando nuevos métodos con los que conseguir que los niños lleven unos hábitos saludables. Al conocer la noticia de esta búsqueda de expansión empecé a estudiar la posibilidad de crear un método que paliara este gran problema que atañe a gran cantidad de niños y al que pocas personas pone remedio.

Los niños, sobretodo los recién nacidos, no tienen asumidos todavía unos hábitos alimenticios, por lo que su sistema digestivo hace lo que puede para solucionar esta falta de horarios mediante unas digestiones a menudo incorrectas. Es habitual ver a los niños que sólo toman pecho haciendo muchas deposiciones a lo largo del día. Esto se asocia a la lactancia a demanda que es lo que se recomienda ahora. El niño pide a todas horas, sin seguir un horario y sin dejar, muchas veces, que su sistema digestivo haga una digestión adecuada antes de volver a introducir alimento de nuevo.


Esto hace que su sistema digestivo trabaje al 200% para acelerar todo el proceso. Por eso las heces salen líquidas y tan a menudo. No ha habido tiempo de solidificar, por poco que sea, esas heces. De hecho este exceso de trabajo digestivo se acaba acusando y hacia los 2-3 meses se produce un estreñimiento severo del niño lactante. El bebé puede estar hasta dos semanas sin realizar deposiciones, con el peligro consabido de mantener esas heces producidas en el intestino. Muchas madres explican que su hijo estuvo 12, 16 o incluso más días sin realizar deposición alguna y claro, el día que la hizo se llenó hasta la bandera. No quiero imaginar lo mal que lo pasó ese niño tantos días sin poder evacuar esas molestas heces.

Si comparamos este tipo de alimentación sin horarios con una alimentación con Lactancia Artificial, cuyas madres están más concienciadas de la necesidad de enseñar unos hábitos e introducir unos horarios que ayudarán a la autonomía de su hijo para el resto de su vida, podemos ver que el sistema digestivo madura antes, puesto que las heces son más sólidas al tener más tiempo para hacer la digestión de manera correcta. Vemos también que el número de deposiciones es bastante menor que en los niños lactantes a demanda, acercándose al número de deposiciones del adulto, lo cual nos evita gran cantidad de cambios de pañal a deshoras y sin necesidad.

No quiero insistir más en los horarios, ya que para eso pueden dirigirse al fantástico libro del Dr. Estivill, ¡A Comer! pero sí he querido reflejar cómo unos hábitos correctos en forma de horarios ayudan incluso a los más pequeños a regular sus deposiciones.

El método que les quiero presentar es simple. Se ha usado toda la vida y poco a poco se ha ido quedando como método de rescate (cosa que no entiendo pues funciona).
El método no es otro que la estimulación anal. Se trata de realizar movimientos circulares alrededor del ano. Esta estimulación hace que se despierte el reflejo de evacuación y relaja el esfínter anal ayudando a realizar esa evacuación que tanto cuesta.
Hasta el momento se ha realizado de muchas maneras:
  • Con el dedo. No se aconseja puesto que incluso el dedo meñique adulto tiene un calibre mayor del necesario y podría dañar el ano. Además por más higiene que hayamos tenido con nuestras manos siempre hay microorganismos que pueden afectar al niño y producirle infecciones. La uña además podría provocar heridas.

  • Con el termómetro. Se desaconseja igualmente puesto que los termómetros tienen mercurio en su interior y son de cristal. Si en algún movimiento del bebé el termómetro se rompe ese mercurio puede pasar al interior del recto. El cristal roto puede dañar la mucosa.

  • Palitos mojados con aceite de oliva. La falta de higiene de este método es también evidente. No se aconseja.

Material adecuado

Tras varios meses de estudio llegué a la conclusión que no había ningún material adecuado para la estimulación. Es por eso que ideé un fino instrumento con la punta roma ligeramente lubricada con el que se han obtenido los mejores resultados. Las farmacias lo empezarán a vender a partir del 2 de Abril del 2008, fecha en la que se lanzará el libro a la venta. El instrumento es desechable, de usar y tirar, viene en sobres individualizados ya que han sido sometidos a un riguroso proceso de esterilización para evitar posibles infecciones derivadas de una mala praxis. Se comercializará en cajas de 10, 25 y 50. Su nombre comercial es Estimulher©.



Como véis presenta dos puntas romas (superior e inferior) con diferente grosor, según la edad del niño. Ambas puntas presentan los marcadores (el tope) y están lubricadas. La parte central del instrumento es la de agarre por parte de la persona que realiza la estimulación.

Como realizar el método

El método debe realizarse cuando sea necesario. Deben haber pasado al menos 36 horas sin haber defecado para considerar que el niño necesita evacuar. Pensad sino en los adultos. Más de un día sin ir al WC es molesto, no es habitual y produce a menudo inapetencia. Los adultos tenemos un intestino más grande en el que “almacenar” las heces, por lo que podemos esperar aún si es preciso para realizar cualquier tipo de medida que ayude a la evacuación.
Los niños en cambio tienen un sistema digestivo más pequeño, más inmaduro y no está preparado para guardar esas heces durante tanto tiempo. Es por eso que cuando llevan 1-2 días sin evacuar empiezan a estar irritables, se quejan, lloran incluso. Es un momento molesto para ellos, por eso hay que intentar no llegar a él y no dejar pasar más de 36 horas desde la última vez que el niño hizo sus deposiciones.

En el momento de realizar la estimulación pondremos al bebé en decúbito supino (boca-arriba) y levantaremos las piernas (como si le fuéramos a cambiar el pañal). A menudo, si el bebé es un poco grande o para evitar problemas mayores, puede ser conveniente la ayuda de una segunda persona que sujete las piernas del bebé para evitar además movimientos bruscos.
Se introduce el Estimulher© por la zona de la punta, que está prevista para ello, pues tiene el grosor ideal y está lubricada para evitar dolores innecesarios.

La punta tiene un color diferenciado y dos rayas, que llamamos marcadores, que indican el tope de introducción, es decir, al introducir el Estimulher© debemos ver fuera el segundo marcador y quedar dentro el primero. Procederemos entonces a realizar una estimulación suave en forma circular.
Este es el momento en que el sistema digestivo del bebé se acciona y el momento en que sus esfínteres se relajan.
Las heces guardadas que saturan su intestino empiezan a moverse, y esto, para un sistema digestivo inmaduro y de ese tamaño es molesto e incluso doloroso. El bebé empieza a quejarse por este motivo, nota como se abren sus esfínteres y nota como esas heces que le molestaban e irritaban empiezan a moverse por sus intestinos en dirección al recto. Esto hace que el bebé llore y se queje cada vez más a medida que las heces se aproximan al recto, que es más sensible. Es un momento delicado pues el bebé, llora, grita e incluso se arquea de dolor ante la necesidad imperante de evacuar.
Es molesto y sufrimos por él, pero es necesario. Es importante en estos momentos hablarle para tranquilizarle, decirle frases cariñosas que le puedan calmar. Si estamos siendo ayudados por otro adulto, puede ser éste el que le calme con estas palabras de cariño: “Tranquilo cielo, ya sé que lo pasas mal, ya casi acabamos, lo hacemos porque te queremos mucho y nos preocupamos por ti”.
Es un proceso duro, por lo que es recomendable hacerlo en un entorno tranquilo, incluso con música suave. Se le puede dar al bebé o niño un peluche en ese momento para que se sienta más acompañado. Podemos guardar un peluche especialmente para este momento para que al estar con él el niño vaya asociando su compañía con el alivio que acaba produciéndole la evacuación de las heces.
A pesar de los llantos, de los movimientos (es su manera de decirnos lo mal que lo está pasando por no poder defecar) no debemos detener la maniobra, pues sólo lograríamos perder la posición del Estimulher© y tener que volver a empezar de nuevo, produciéndole nuevos dolores. En resumen, cuanto menos se tarde, mejor, pues menos tiempo permanecerán las heces en su interior y antes estará el niño tranquilo y contento.
Nos detendremos cuando observemos que ya han salido las heces (importante poner empapadores o un pañal abierto), pues sería imperdonable dejar heces en su interior que podrían provocar un acúmulo mayor en horas posteriores y por tanto tener que estimular de nuevo antes de las 36 horas recomendadas, rompiendo así los horarios establecidos.

Volviendo al tema de las 36 horas, sería recomendable realizar la maniobra en un horario fijo. Por ejemplo a las 20 horas, esto hace que pasadas 36 horas, si el niño precisa la maniobra pueda hacerse a las 8 de la mañana, cuando su padre o madre aún están con ellos (y si no es así, adelantar esta hora, por ejemplo a las 7 AM-19 AM). De esta manera el horario se establece en 8 AM-20 PM.

¿Tendrá que ser siempre así?

Por supuesto que no. El hecho de tener regularidad y constancia en este método hace que con el tiempo el niño vaya regulando sus horarios e incluso su sistema digestivo se acostumbre a que como máximo, cada 36 horas habrá una evacuación. Esto es de gran ayuda para la etapa adulta del niño, ya que al acostumbrarse a estos horarios, cuando el niño crezca y pueda poco a poco ir retirando esta estimulación tendrá un sistema digestivo maduro y preparado para defecar antes de las 36 horas. Es decir, será un sistema digestivo autorregulado, capaz de evacuar si en 36 horas no lo ha hecho antes.
Esto es una solución a uno de los mayores problemas que afecta a nuestra sociedad actual, que no es otro que el citado estreñimiento.

Y ahora en serio

El lavado de cerebro social que ha llevado a cabo el señor Estivill y todos los profesionales que le han apoyado, porque su método funciona (¿el fin justifica los medios?) me hace pensar que este método que me acabo de inventar (bueno, no me lo he inventado realmente, la estimulación anal funciona) puede ser “la salvación” de muchas madres y estoy convencidísimo de que muchas madres se tirarían a la farmacia y a las librerías a comprar el libro y el Estimulher©. Está claro que todo lo que hoy en día tenga un nombre y cueste dinero es mejor que dar amor y cariño. La pena es que soy tan gilipollas que voy y digo que no me llamo Dr. Pubill y que este método, a pesar de que funciona, es una farsa.

¿Y si no lo dijera?

Si no lo dijera estaríamos ante un nuevo caso de un “supuesto” experto que casi se inventa una enfermedad (el estreñimiento existe, y está definido como heces duras, da igual si las haces cada 9 días o cada 3 horas, si las heces son duras tienes estreñimiento. Sin embargo si defecas cada varios días, pero cuando lo haces las heces son blandas, esto NO es estreñimiento) asociando cualquier aumento del tiempo de espera en defecar con una posible alteración. Y digo nuevo caso porque el insomnio infantil es uno de los más grandes bulos de nuestro tiempo. Los niños no tienen insomnio. Los niños duermen. Lo que pasa es que duermen cuando a los padres no les va bien. Por lo tanto el Método Estivill es un método para los padres, no para los hijos.

Siguiendo con el tema. Si no lo dijera vendería libros, un montón. Miles de madres me darían las gracias por conseguir que sus hijos cagaran con un horario marcado, no como antes, en plena noche, ahí, cuando estamos dormidos… o tras pasar horas de llantos por no poder hacerlo (a mi no me molesta no cagar, a veces estoy varios días y si noto algo es añoranza, pero no dolor, así que dudo que los niños lloren por no cagar) algunas me lo agradecerían con razón, por tener su hijo un verdadero estreñimiento (hay otras soluciones previas a la estimulación, que es el último recurso) y muchísimas más sin ella.
Aparecerían foros contra mi, madres diciendo que es una barbaridad, profesionales criticándome…pero podría estar tranquilo por hacer dinero fácil a costa del dolor de los niños (que no lloran por el paso de las heces por el intestino, sino porque les estamos metiendo un palo por el culo y encima lo estamos moviendo), porque total, el Doctor Pubill, como el amigo Estivill, no tienen escrúpulos. Además tendría una legión de madres y padres contentos que me defenderían por todas partes, pues mi método FUNCIONA. Estos apoyos acabarían convenciendo a los profesionales de la salud de lo beneficioso del método y estos profesionales convencerían a miles de madres inexpertas de que “o le haces el método o tu hijo no cagará”.

Con el tiempo los niños no cagarían a no ser que se les estimulase, ya que el cuerpo se acostumbra a recibir ese estímulo y luego lo acaba necesitando, pero esto, que yo veo como un problemón, no cagar si no te estimulan, las madres lo verían normal “¿ves? Si no se le hago el método Pubill no caga, y así podría estar días y días, pobrecito! Menos mal que compramos el libro del Dr. Pubill”
Yo seguiría haciendo dinero hasta crear la Unidad Digestiva de algún Hospital. Haría entrevistas en la tele, en la radio…vamos, que me haría de Oro. Y todo ello con un método sin ninguna evidencia científica (como el método Estivill) pero que funciona (como el método Estivill). Esa es la gracia, ¿para que sirven los estudios científicos? Pues deben servir para poco si a la gente le da igual lo que digan.

Esta es la diferencia, Estivill no tiene conciencia y a mi de pequeño mi padre me enseñó que en la vida hay que ser buenas personas (y esto incluye no estafar). Así que mi hipoteca, que podría pagar en unos meses, tendrá que esperar 30 años más.

¿Pero qué hay de malo en el método Estivill?

Pues lo que ya he comentado. Que el fin nunca justifica los medios. El método Estivill se basa en un método de desatención. Los niños, para dormir, para jugar, para comer, para vivir, necesitan a alguien a su lado que les transmita seguridad. Seguridad de que en eso que van a hacer, si algo va mal, su madre (o su padre, o la persona que le da esa seguridad) va a estar ahí si le necesita. Los adultos que menos riesgos corren, los menos atrevidos y menos innovadores son los adultos inseguros, imaginad la importancia de la seguridad a la hora de emprender nuevas acciones.
Dormir supone unas horas de letargo en el que el cuerpo deja de responder a gran cantidad de estímulos, porque el cerebro y el cuerpo necesitan descansar (pese a que el cerebro sigue activo). Es un momento de máximo peligro porque NO estás alerta.
Las personas adultas necesitamos seguridad para dormir, por eso cerramos con llave nuestro piso antes de ir a la cama, para que no nos entren a robar mientras dormimos. Este es nuestro miedo, que no entre nadie en casa. ¿Quien va a entrar? Pues supongo que nadie, pero todos hemos oído la historia de aquél al que le robaron mientras dormía y ni se enteró. Por eso cuando te acuestas piensas: ¿He cerrado con llave la puerta? Y hasta que no lo miras para cerciorarte no te quedas tranquil@.

¿A que tienen miedo los niños?

Pues no lo sé porque hasta que no hablan no te lo explican. Quizá al hombre del saco, al monstruo del armario, a la oscuridad, a la soledad...a que su madre no le entienda o no le haga caso. O a todo a la vez. Sea a lo que sea la solución es simple. Estar con él y darle brazos, cariño y por tanto seguridad de nuevo.

Por eso me cuesta tanto entender que los padres no hagan caso de los niños. Los padres pueden tener miedo a que venga alguien ajeno pero los niños no pueden tenerlo.

¡Pero el método funciona!

Sí y no. El método Estivill no enseña a los niños a dormir, les enseña a no quejarse. Como ya he dicho antes los niños ya saben dormir, sólo que duermen en un horario que a los padres no les va bien. Además se despiertan varias veces por la noche, y eso parece que es algo malo, porque fastidia el sueño de los padres. No es que sea bueno o malo, es que es normal.
El sueño de los niños es un proceso evolutivo, de dormir 15-20 horas al nacer en períodos cortos tienen que evolucionar a dormir unas 8 horas del tirón como hacemos los adultos. El problema del método Estivill es que es un acelerador de ese proceso. Es hacer que un niño haga algo para lo que no está preparado. Es pedirle a un niño de 6 meses que duerma como uno de 6 años. Es saltarse todos los pasos del sueño de golpe, y lo que es peor, es hacerlo de una manera en que el niño lo pasa mal, porque mira, si aún fuera divertido...pero no lo es.
Es como pegar con Loctite una dentadura completa a un niño de 6 meses porque en mi casa comemos cosas sólidas, nada de papillitas, cosas blanditas o chorradas así. Pues como en mi casa la gente duerme 8 horas seguidas, tú también, cueste lo que cueste.
El método funciona, da resultados. Pero el niño no aprende a dormir. Lo que aprende es que hay una desatención por parte de sus padres. Lo que aprende es que aunque se queje, no van a venir, y aunque vengan, no me van a dar lo que realmente les pido. Seguridad. El hecho de que tras 3 minutos de llorar mamá aparezca por la puerta y le diga: “tranquilo cariño, duérmete, mamá te quiere” con entonación amorosa, es lo mismo que decir “duérmete pequeño cabroncete, que mamá y papá también tienen sueño” con la misma entonación, porque el niño NO ENTIENDE lo que le estás diciendo hasta que tiene ya una edad, pero el método se aplica con niños de meses, que de verdad no entienden.
Muchas madres dicen, “no, si yo voy y le hablo cariñosamente, no está desatendido” pues algo falla, porque el niño sigue llorando a pesar de que has ido, será que no quiere que vayas, sino que lo cojas y le des tu amor y seguridad.
Al final, cuando pasan 2-3 días en que el niño no es atendido, y gracias a la inteligencia que tienen, se dan cuenta de que por más que llore y pida ese consuelo no lo va a recibir. Así que para qué pedir. Muchos niños “estivillizados” se siguen despertando por la noche, sólo que no lloran, no se quejan, y pasado un rato se vuelven a dormir. No han aprendido a dormir toda la noche, han aprendido que por la noche no le van a hacer caso. Triste, pero cierto.

Aclaraciones

Con respecto al texto del Dr. Pubill, los lactantes de pecho sí deben mamar a demanda, pues son ellos los que deciden cuando y cuanto deben mamar. Así se aseguran el alimento. Maman (y cagan) a menudo porque la leche materna se digiere en 20-30 minutos y su estómago se vacía en 1 hora y media. Es maravillosamente digerible. La leche artificial en cambio es más difícil de digerir, tranquilamente 2-3 horas y el estómago no queda vacío hasta las 4 horas. Esto sí afecta a las digestiones que son más pesadas, los niños están más inquietos y muchos sí sufren de estreñimiento, lo que hace que haya que ir probando leches hasta dar con la que no estriñe.
Sí hay muchos niños lactantes que están muchos días sin cagar. Esto es normal y como he explicado acaban haciendo cacas líquidas o grumosas, por lo tanto no es estreñimiento.
Las heces en el intestino no molestan (a menos que sean duras), así que ese énfasis que he hecho en la molestia de tener la caca dentro como si fuera material radioactivo es totalmente infundada, además es una tontería decir (como he dicho) que como su sistema digestivo es más pequeño, pueden retener menos heces, ni que produjeran la misma cantidad de heces que los adultos.
En el momento de estimular es normal que el niño llore, como he dicho, no por el movimiento de las heces sino por que le estás metiendo un palo en el culo.
Tampoco tiene sentido vender un material esterilizado para meterlo por el ano. No sé qué cantidad de bacterias y microorganismos hay en el recto, pero debe ser brutal. No tiene por eso sentido desechar métodos por no ser asépticos (aunque cuanto más limpio mejor, claro, pero no hasta el punto de tener que ser estéril).
Lo comentado sobre los termómetros, eso sí es verdad. No se aconsejan ni para eso, ni para casa por lo mismo, son de cristal y tienen mercurio.
Lo de las frases cariñosas mientras le molestas con el palito es como lo comentado arriba referente al método Estivill, la comunicación verbal y la no verbal transmitida no tiene sentido. Te hago daño, te lo hago pasar mal, pero es porque te quiero (y lo peor...lo hago, pero podría evitarlo).
En lo referente a que si se realiza esta estimulación, una vez eres adulto, cagarás sí o sí cuando pase un máximo de 36 horas, es mentira (o eso creo), pero qué más da. Estivill se ha inventado un libro sin base científica que lo avale, es más con el tiempo muchos niños se vuelven a despertar porque el sueño es evolutivo y va cambiando, los niños se “desprograman”, porque no me iba yo a inventar esto?

En resumen, cada uno que haga lo que crea mejor para sus hijos (eh! he dicho para sus hijos, no para ellos!!)

Pero el Estimulher© ¿existe o no?

Que nooooo, que es un palito chino que he encontrado en el google... de todas maneras, si hay muchas madres interesadas, que me lo digan, que lo patento y lo vendo. Otra cosa inútil a añadir a la canastilla del recién nacido y otra persona (yo) que se lucra de la ignorancia de la población.

6 comentarios:

Sonia dijo...

Sencillamente ¡GENIAL!.
Siempre es un placer leerte ;)
(SON)

Llunamorena dijo...

Hola Armandilio:
He conocido el blog a través del foro CN, después de leer el post de este escrito impresionante. Enhorabuena.
El resto del blog me ha gustado. Es uno de esos blogs en los que me apetece seguir leyendo "entradas antiguas".
También te felicito por él.
Me pasaré a ver las actualizaciones.
Saludos!!

david martinez dijo...

GEnial de verdad!
un crack
me apunto el blog para seguirlo

Armandilio dijo...

Gracias a todos por los apoyos. Siempre es reconfortante leer comentarios.
Besos!!

Anónimo dijo...

HOLA ARMANDILLO ME PARECE MUY INTERESANTE TU METODO PERO TE CUENTO QUE TAMBIÉN PARA ESTOS CASOS SE LE PUEDE PONER UNA TIRITA DELGADA DE JABON EN EL ANO DEL BEBE Y FUNCIONA MUY BÍEN Y NO ES TAN DOLOROSO , LO QUE SI NO SÉ ,ES SI ES BUENO O TIENE CONCECUENCIAS POSTERIORMENTE Y SI VOS SABEIS ALGO NO SE SI ME LO PUEDES COMENTAR A MI CORREO (noicam05@hotmail.com),TE LO AGRADECERIA DE CORAZÓN.GRACIAS Y FELICITACIONES.

Gisella dijo...

Que bueno! Primera vez q te leo y me ha encantado tu blog¡ Muy cierto, madres primerizas como yo se creen de todo, que bueno que haya gente como tú para abrirnos los ojos!

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