9 jul. 2011

Por qué la homeopatía no funciona con bebés, con niños ni con adultos



Llevo varios días hablando de homeopatía en Bebés y más y como creo que es un tema interesante e importante me lo traigo aquí al blog:

Hace cosa de un año vinieron al Centro de Atención Primaria en el que trabajo como enfermero un representante de los laboratorios Boiron, líder en fabricación de medicamentos homeopáticos, y una pediatra de atención primaria que nos explicó que llevaba un tiempo trabajando con homeopatía, diciendo nombres rarísimos con dosificaciones imposibles de memorizar y contándonos cómo gracias a la homeopatía una niña con múltiples bronquitis había dejado de padecerlas y otros casos que nos dejaron bastante perplejos.

El hecho de que una pediatra utilizara homeopatía nos hizo pensar que podía ser una buena opción, aunque confieso que era desconcertante saber que la homeopatía no tiene ningún efecto secundario y que un bebé o un niño podría tomarse un preparado entero sin intoxicarse. Desconcertante porque como profesionales sanitarios no lográbamos entender que algo curara sin ser tóxico si se tomaba en exceso y porque nos preguntábamos cómo es posible que una sustancia cure y no tenga efectos secundarios y que la medicina tradicional, llena de química, no adopte dicha sustancia o trabaje en base a los mismos sistemas de curación.

Pues bien, meses después quise conocer las respuestas a estas preguntas y después de investigar un poco y de buscar estudios científicos que apoyen a la homeopatía o que demuestren que funciona más allá del efecto placebo he llegado por fin a una conclusión que me apena: la homeopatía no funciona con los niños ni con los adultos y, de hecho, no funcionará jamás.

Me apena

Lo confieso, pese a las dudas salí de aquella sesión relativamente ilusionado con la homeopatía. Imaginad un montón de medicamentos sin efectos secundarios que curan un montón de cosas y que además parecen no tener detrás a las grandes compañías farmacéuticas que tantas cosas raras han hecho para obtener cuantiosos beneficios. Imaginad el bien que puede hacer algo así para la salud de todas las personas.

Suena precioso, fabuloso. Pero es mentira. Cuando fui deshojando la margarita me quedé con un tallo chuchurrío que ni era bonito ni olía bien. Por eso me apenó saber la verdad, por eso me apené, porque la homeopatía no tiene más efecto que el de un placebo y no podrá utilizarse para curar a nadie, porque detrás hay otras multinacionales farmacéuticas que siguen otros intereses y, lo que es peor, la gente que la está utilizando con patologías graves está jugando seriamente con su salud, más todavía si el hecho de tomar estos remedios supone dejar de tomar los que se indican desde la medicina alopática (“paso de darle inhaladores a mi hijo con bronquitis… le daré homeopatía”).

Qué no es la homeopatía

Muchas personas creen que la homeopatía es una medicina alternativa que se basa en el poder curativo de los extractos de las plantas o las hierbas. De hecho se asocia mucho homeopatía con herboristería, quizás porque allí se pueden conseguir algunos remedios homeopáticos, haciendo que realmente la gente crea que está tomando infusiones de plantas o cosas similares.

La realidad es diferente, porque la ciencia que estudia las hierbas y las plantas para tratar o prevenir enfermedades no es la homeopatía, sino la fitoterapia, que en muchas ocasiones sí tiene efectos verdaderos y sí puede provocar efectos secundarios, porque de hecho muchos de los tratamientos de la medicina convencional proceden de principios activos que se hallan en las plantas.

Qué es la homeopatía

Una vez hemos dejado de lado las plantas y las hierbas es necesario definir entonces qué es la homeopatía.

La homeopatía fue inventada por Christian Friedrich Samuel Hahnemann (1775-1843), quien tras dejar la medicina en 1794, cansado porque decía que la medicina causaba más sufrimiento que beneficio al paciente, decidió utilizar nuevas técnicas para tratar a los enfermos.

Hahnemann explicó que para curar una enfermedad había que centrarse en los síntomas y dijo que para tratar un síntoma era necesario buscar una sustancia que lo provocara y dársela al paciente en cantidades diminutas para activar al cuerpo y promover la resolución del síntoma y en consecuencia de la enfermedad (una vez se han tratado todos los síntomas).

Como a menos dosis de una sustancia los efectos secundarios de la misma eran menores, Hahnemann postuló que a menor cantidad de una sustancia, más rápida sería la curación (menos síntomas padecería el paciente).

Entonces, recapitulando, la homeopatía se basa en la utilización de una sustancia, que se conoce como “tintura madre”, diluida en agua. Cuanto más diluida esté, al ser menores los síntomas, mayor será el efecto (dicen).

Cómo se diluye una tintura madre

La tintura madre puede ser casi cualquier sustancia. Puede ser una hierba, el mismo café (que utilizando la lógica homeopática sirve para aquellas personas que no pueden dormir), caca de perro, cucarachas, humo de cigarro, caspa y cientos de sustancias más que luego se diluyen para conseguir el preparado homeopático.

Para hacer una dilución se coge 1 unidad de la tintura, por ejemplo 1 ml y se diluye en 99 unidades de agua, en este caso ml. De este modo se consigue una concentración 1:100, que se conoce como 1 CH (Centesimal de Hahnemann).

Esta concentración obtenida es, según las “leyes” homeopáticas, demasiado débil, poco curativa. Por eso hay que seguir diluyendo para que sea un mejor “medicamento”.

Entonces se coge 1 ml de la dilución 1 CH y se mezcla con 99 ml de agua otra vez, mezclándolo enérgicamente (acción que recibe el nombre de sucusión) para obtener un concentrado 1:10000, conocido como 2 CH.

En el mercado se pueden encontrar fácilmente productos homeopáticos con concentraciones 30 CH. Para que os hagáis una idea de la cantidad de agua que supone dicha dilución decir solamente que una disolución 30 CH es algo así como una molécula de un principio activo diluida en una cantidad de agua equivalente a una esfera de agua de 150 millones de km de diámetro, que es la distancia entre la luna y el sol.

Según esto está claro que la probabilidad de tomarse una sola molécula de principio activo en un producto con concentración 30 CH es cero. De hecho, según el principio de Avogadro, a partir de 12 CH cualquier molécula está tan diluida que lo único que encontramos es agua.

¿Avogadro?

Amadeo Avogadro descubrió cómo averiguar cuántas moléculas de una sustancia determinada hay en una determinada cantidad de dicha sustancia según su peso molecular. Lo que conocemos comúnmente como “mol”. El número de Avogadro, redondeado, es 6,02 × 10^23.

Según esta ley (ya demostrada hasta la saciedad), cualquier preparado con una dilución 12 CH o mayor es agua, porque ya no queda ni una sola molécula de lo que se supone que te estás tomando.

La memoria del agua


Por si acaso a alguien se le ocurre pensar que tomándose algo muy diluido no va a curarse existe lo que se conoce como la memoria del agua.

Hahnemann explicó que el efecto curativo no se produce por la sustancia disuelta, sino porque de alguna manera, en el proceso de dilución y agitación la sustancia transmite al agua su espíritu curativo. Esto se conoce como la memoria del agua, que viene a decir que el agua recuerda la sustancia con la que ha estado en contacto y por eso cura.

¿Y las demás sustancias que entran en contacto con el agua?

Que levante la mano el que nunca se ha meado en el mar. ¿Nadie? Vale, ahora que levante la mano el que nunca ha tragado un poco de agua en el mar sin querer. ¿Nadie?

Pues eso, según la homeopatía, cuando alguien da un trago de agua del mar, debe de estar tomando orina humana en concentraciones muy bajas, por lo que debe tener un efecto potentísimo sobre nuestro cuerpo. Por no hablar de cuando te encuentras un trocito de caca de algún niño (o de algún adulto con pocos escrúpulos) que no ha podido aguantarse, o incluso del petróleo que vierten los barcos de tanto en cuanto.

Resumiendo

La homeopatía no puede tener efecto alguno porque las sustancias homeopáticas son agua con azúcar. De hecho existen remedios homeopáticos en pastillas, como si la memoria del agua se hubiera transmitido al concentrado de azúcar que compone la pastilla.

De todas maneras, como sé que hay mucha gente que explica que “a mí me funciona”, hablaré del efecto placebo, que es el efecto que tiene este tipo de productos.

Foto: Fotomontaje realizado con fotos de Boa-sorte&Careca y distillated en Flickr

21 comentarios:

Blanca dijo...

Puff, ¿y por qué hay tanta gente que la usa? Es él mismo chasco que me llevé yo con la Echinácea al saber de un estudio que habían hecho científicos no vinculados a las farmacéuticas que la comercializan... Y ya no me sirve ni de placebo...

Armandilio dijo...

Por desconocimiento. Yo soy el primero que hace un tiempo pensaba que homeopatía era "lo de las plantas". Cuando empecé a indagar llegué a todo lo que he escrito hoy y que seguiré publicando... que es una de las mayores farsas que existen (que enriquece a homeópatas y a farmacéuticas de la homeopatía).

Siento lo del chasco...

Alejandra dijo...

Muchas gracias por divulgar, con tanta buena documentación y tan claro explicadito.

Nosotros, mi marido y yo, somos veterinarios. En la facultad nos explicaron todo esto que tú cuentas y siempre hemos tenido claro que era una gran farsa, "aguachirri"

Pero es sorprendente que gente de "ciencia", incluso compañeros (y amigos) míos crean todavía en la homeopatía. O como tú cuentas hasta una pediatra... No creo que sea posible que en la facultad de veterinaria te expliquen esto y en la de medicina no.
De todos modos yo que no creo en nada de esto, ni en divinidades, ni en aguas milagrosas… Me sorprendí a mí misma recogiendo agua de un manantial “milagroso” (en El Parral- Ávila-) Que incluso el secretario del municipio había mandado estudiar no encontrando sustancia curativa ninguna, siendo agua “normal”, vaya. Para paliar los síntomas de la dermatitis atópica de Julia… que era una desesperación. Después de 3 meses bañándola sólo con aquel agua pareció mejorar y por el “por si acaso” seguimos con el agua un par de años más… en fin, parece que la fe y el efecto placebo pueden mover montañas (de dinero sobre todo).
Me ha gustado un montón tu artículo y me parece muy práctico, me lo guardo para, cuando pueda, seguir divulgando. Gracias de nuevo.

MaGia dEL mOmENtO dijo...

Interesante post.
Yo soy de las que utilizo la homeopatia más que nada por minimizar los efectos secundarios de los medicamentos tradicionales. A veces si funcionan, ¿puede ser por el efecto placebo o por que igualmete hubiera sanado?
De todos modos me ha hecho pensar, investigaré un poco y hablaré con amigos homeopatas a ver que me cuentas.
Me gusta la diferencia que haces entre homeopatia y fitoterapia. Porque "las yerbas de la abuela" siempre me han dado buenos resultados.
¡quizá metía las dos en el mismo saco!
Abrazos,

Armandilio dijo...

Magia del momento, lo primero que hay que hacer para hablar de homeopatía es hacer la diferenciación entre homeopatía y fitoterapia, porque la homeopatía se aprovecha de esa equivocación. Todo el mundo cree que la homeopatía es utilizar plantas para sanar y esto no es así. Sí hay plantas en algunos preparados, pero hay preparados con cosas que no son plantas (muchos).

Dicho esto, si te ha funcionado alguna vez es por las dos cosas que dices, por el efecto placebo (creías que funcionaría y con la sugestión has conseguido que funcionara como plabeo) y/o porque iba a suceder igualmente.

A partir de ahora, si dejas de creer en la homeopatía, ya no te hará ni el efecto placebo... me temo.

Curiosilia dijo...

Yo tampoco sabía lo que era la homeopatía, hasta que me recomendaron un producto homeopático para una enfermedad crónica (sin dejar de tomar la medicina convendional, ojo). Me dió por investigar... Me estaba tomando lo equivalente a diluir un milímetro cúbico de la tintura en un supercubo con aristas de un año-luz de largo!!!

Vaya, que me cargué el efecto placebo... :D

misteriosa dijo...

Es la primera vez que lo veo tan bien explicado, yo también tenía el error de que homeopatía es "lo de las plantas". Agradezco que alguien se tome la molestia de explicarlo tan tan bien. No creía mucho en ello, y ahora ya sí que lo tengo claro (con lo del agua del mar lo has bordado).

Un saludo

Annabel dijo...

Gracias Armando por esta explicación tan clara. Hace tiempo que dejé de tomar homeopatía, porque gracias al médic-homeópata en el que confíe dejé de tomar mi medicación para el asma y empeoré bastante (es cierto que durante unos meses me pareció encontrarme mejor, pero a la larga empeoré mucho). Cuando me dio por ver qué era la homeopatía y leí lo de la memoria del agua, me sentí ridícula y estafada a partes iguales. Cuando intento explicar a mis conocidos lo que descubrí, me dicen que me he vuelto "conservadora" en este aspecto...En fin. Gracias.

Kim dijo...

Interesantísimo tu artículo (ya lo iba siguiendo en Bebés y más), y confieso que yo también pensaba que la homeopatía era curar con plantas. Me he partido de risa con el ejemplo de mear en el mar.

Armandilio dijo...

Lo más raro que me está pasando es que, a pesar de explicarlo todo con pelos y señales, la gente sigue creyendo...

Supongo que es eso, "creer"... una cuestión de fe.

Curiosilia dijo...

Pues a mí aún me parece más raro que la ley permita que en una farmacia se vendan bolitas de azúcar a 5€ el botecito. ¡Que lo vendan en una tienda de chuches de diseño!
¿O es que acaso cualquier cosa que no tenga efectos secundarios ya se puede vender en una farmacia como medicamento? De verdad que no lo entiendo.

Eloísa dijo...

Creo que en "creer" está el quid de la cuestión. Hay gente que no creen en ningún dios y cree en la homeopatía, quizá porque necesitamos "creer" en algo, y si nos nos convence una religión, pues nos apuntamos a una "terapia" alternativa.

Yo siempre he tenido muy claro que la homeopatía no es fitoterapia, pero también es cierto que la gente recomienda fitoterapia muy a la ligera como si por el hecho de "ser natural" no tuviera efectos secundarios y sí que los tiene... No hay más que buscar cualquier planta en e-lactancia para darse cuenta, por ejemplo, de que desaconsejan tomar muchas de estas plantas durante la lactancia, con las mismas precauciones que si fueran medicamentos.

Curar sí cura, la fitoterapia, digo, pero serían necesarios muchos más estudios sobre su dosificación, efectos secundarios, etc.

Muy buen artículo, Armando. No entiendo como todavía no se te han tirado a la yugular los creyentes.

Un abrazo.

Armandilio dijo...

Se pueden vender porque nadie lo está regulando...
La misma Boiron lo dice en su página web:

http://www.boiron.es/homeopatia/realidad/reglamentaria

Se presentaron los fármacos a la Agencia Española del Medicamento (en el año 95) y ésta, en vez de rechazarlos porque no hacen un pimiento y en vez de aceptarlos (porque no hacen un pimiento), los mantiene en estado de pendientes de revisión.

El resto de fármacos, los de verdad, se validan o rechazan en un plazo de 10 días a 6 meses (por norma general 10 días, pues es el plazo para los fármacos con especificidad terapéutica).

Armandilio dijo...

Eloísa, en Bebés y más, Facebook y Twitter llevo unos días contestando mensajes... no insultan, pero sí me avisan de lo equivocado y poco informado que estoy.

Anónimo dijo...

Armando, enhorabuena por tu trabajo, por haberlo explicado tan bien y hacerlo accesible a todo el mundo.
Poco a poco la gente abrirá los ojos...
¿Conoces el libro "Homeopatía, vaya timo" de Victor Javier Sanz, Ed Laetoli, ISBN: 978-84-92422-18-0?
Si no lo has leido, lo recomiendo.
Un abrazo Armando, sigue así!!!

Luisa

Maria-968 dijo...

Muy bien escrito Armando. El video podías hacerlo con la dilucion ¿korsakoviana? y quedaría incluso mas claro al ser como lavar 30 veces seguidas un plato. Ni siquiera hay que mojar 30 botes, con uno llega y se acumula mas evidencia de que del soluto no queda nada de nada. Lo haces excelente, no me hagas caso que soy una perfeccionista. Yo voy a tomarme un tiempo de descanso. Tras mi campaña en CN, sólo leo, porque si escribo de nuevo, por ejemplo para contestarte que el video de la tele me pareció bien (es raro que el la tele busquen la verdad real de las cosas), volveré a dedicar tiempo al tema y no dispongo de tanto. Y lo mas importante, algo ha cambiado en CN y hay mas receptividad a nuestras posturas. Besos. maria-968 arroba hotmail.es .

Anónimo dijo...

Armando, ¿¿disyancia entre el sol y la luna de 150 km?? Creo que ahí te has confundido
Lo demás, genial.

Armandilio dijo...

Uff, es cierto... 150 millones de kilómetros.

Anónimo dijo...

ranMe parece muy superficial y personal el punto de vista y comentarios de "armandito", pienso que necesita mas fundamentos y no simplemente escribir lo que piensa como si fuera una verdad absoluta, muchos lo hacen. cuando se cae en las exageraciones comunmente es por falta de argumentos o cuando sentencias que nunca va a curar nadie. tu no puedes estar seguro de eso. pero en fin, para hacer polemica no se necesita mucha investigacion pero si poca imaginacion. Tal vez se exprese de una forma tan corriente porque su campo no es la salud, una cosa es ser empleado en una clinica y otra muy diferente es ser profesional de la salud. igual es su derecho y se respeta su punto de vista, aunque deberia investigar mas a fondo el tema.

Anónimo dijo...

Me parece muy superficial y personal el punto de vista de "armandito, creo que le hace faltan mas argumentos y no querer hacer ver una opinion como verdad absoluta, como sentenciar que "nunca va acurar a nadie". Tal vez no es su campo la salud, una cosa es trabajar en una clinica y otra muy diferente es ser profesional de la salud, ya que me perece muy corriente su forma de expresarse. mas en fin se respeta su su opinion. para hacer polemica no cuesta solo un poco de imaginacion.

Maia dijo...

pues hace muchiiiisimos años, allá por el 1981, una amigo médico se especializó en homeopatia. Yo sufría trastornos graves de pánico. Me recomendó unas dosis "infinitesimales" de arsénico y oro. Logicamente empeoré (a pesar de que pensaba que podía funcionar).Mi solución paso por el psiquiatra el cual me dijo que si me hubiera medicado antes mi trastorno no hubiera empeorado tanto. Por supuesto con tratamiento de medicina convencional mejoré.

Se ha producido un error en este gadget.
Se ha producido un error en este gadget.