7 sept. 2009

El amor y el materialismo



- Mamá, ¿tú me quieres?
- Claro que te quiero, hijo, mucho. ¿No ves qué habitación tienes? ¿No ves cuántos juguetes te he comprado?
- Ya mamá, tienes razón. Entonces, ¿por qué te enfadas cuando, pidiéndote que me des tu amor, te pido que me compres algo?

Los niños piden porque les enseñamos a pedir.

Si compramos el amor de nuestros hijos, si nos tranquiliza conseguir una sonrisa con un regalo a cambio de las horas que no hemos pasado con ellos, ellos se acostumbrarán a no estar con nosotros y a pedirnos los objetos que sacian, por un tiempo, su sensación de soledad.

Así, crecerán y se convertirán en lo que nosotros mismos somos: "Comprar y comprar diciendo que responde a una necesidad" (que diría Reincidentes).

2 comentarios:

Desi dijo...

Chapeau. No tengo nada más que decir.

hectorruiz dijo...

que grande la reseña musical...