3 mar. 2011

Al ir al médico hay que decir siempre la verdad



Las visitas al pediatra o a la enfermera suelen ser motivo de angustia y de rechazo por parte de los niños. Para que lo lleven lo mejor posible se recomienda decirles siempre la verdad.

Cuando son bebés no hay mucho problema, pues van donde les lleven sin rechistar, pero a la que empiezan a entendernos aparecen las primeras reticencias a la hora de acudir al médico.

Sobre la actuación de los profesionales con los niños hay mucho que debatir y probablemente mucho a mejorar (el trato, las miradas, el tacto,…), quizás otro día hable de ello, si a alguien le interesa.

Sin embargo hay otras cosas que pasan en la consulta que no se pueden cambiar demasiado, es lo que hay:

  • No se puede ver la garganta sin el depresor o “palito” que tantas arcadas provoca (a menos que el niño esté entrenado y sepa abrir la boca y bajar la garganta, pero esto sólo lo saben hacer algunos niños mayorcitos).
  • No se puede poner una vacuna sin pinchar.
  • No se puede sacar sangre sin una aguja.
  • No se puede suturar una herida sin una aguja y un hilo.
  • ...
Ante estos eventos y dado que los padres solemos estar siempre informados de lo que les van a hacer a nuestros pequeños debemos decirles siempre la verdad: dónde vamos y a qué vamos (con un poco de tacto, claro).

Muchas madres y padres engañan a sus hijos diciéndoles que van a otro sitio, que van al médico pero que a ellos no les visitará, que van al médico pero que no les pinchará, etc.

Sin ir más lejos, hace unos días entraba una mamá con su hija de 4 años para hacerle una extracción de sangre y ante el llanto de la pequeña la madre le dijo: “No llores, tranquila, que no te van a pinchar”. Un minuto después la niña tenía clavada una aguja sacándole sangre.

¿Qué sentido puede tener para una niña que su madre le diga y le repita que puede estar tranquila, que no le van a pinchar, si acto seguido se lo van a hacer? ¿A qué nivel puede quedar la confianza de la pequeña hacia las palabras de su madre?

Lo más lógico es que cada vez que acuda al médico, aunque su madre le diga que no le van a pinchar, la niña crea que sí le van a pinchar, desconfiando de su madre y temiendo a las personas vestidas de blanco.

Quizás por esto mismo hay tantos adultos hoy en día con fobia a las agujas y jeringas (quizás no).

Lo ideal es decirles siempre la verdad. No hace falta entrar en demasiados detalles, sino adaptar lo que sucederá a su capacidad de entendimiento.

Si un día toca un pinchazo o algo desagradable y se lo comunicamos así, el niño va avisado y se dará cuenta, al confirmarse las palabras de la madre, de que ha sido sincera.

Si un día la visita es más bien de rutina y no va a haber ningún procedimiento doloroso, les decimos que no le van a hacer ningún daño y se dan cuenta que es cierto, el círculo se cierra y acaban comprendiendo que pueden confiar en mamá.

Publicado originalmente en Bebés y más.

9 comentarios:

Mami Milka dijo...

Que tema tan interesante! Precisamente hace unos dias llevamos a mi hija a ponerle las vacunas de los 4 meses. Yo creia que no se iba a acordar de la ultima vez que la pincharon, porque tenia 2 meses, pero no se como, se acordó, porque nada mas quitarle la ropa y llevarsela la enfermera a pesarla se puso a llorar. Mi marido fue quien la sujetó para que le pudieran poner la inyección y el otro dia en casa, la desnudé para bañarla y cuando vió a mi marido cerca se ponía a llorar, solo se calmó cuando volvió a estar vestida, si no, no se le podia acercar.
Yo creo que el miedo que tenemos en general a las inyecciones tiene mas que ver con la imitación; cuando mi hija se asusta por algo, lo primero que hace es mirarme a mi, si ve que yo no tengo miedo, se calma. Pero ¿que pasa si un niño ve que sus padres se asustan cuando ven la aguja? mi marido se pone muy nervioso cuando ve que van a pinchar a la niña y yo creo que le transmitió su ansiedad. La proxima vez que toque vacunas la cogeré yo, que mantengo mejor la calma y asi comprobaré mi teoria.
Estoy totalmente de acuerdo contigo en que no se debe mentir a los niños, ni en esto ni en nada, porque asi solo creas desconfianza en ellos y aumentas su temor a lo desconocido, pues nunca saben si les dices la verdad o no, asi que se asustaran siempre.
Un saludo!

Marianella Vivas dijo...

Hola, estoy totalmente de acuerdo contigo, creo que a los ninos hay que hablarles claro y con la verdad por delante; a pesar de que no hablen todavia es importante transmitirles que va a pasar, y ellos responden positivamente a esa informacion, esto lo he comprobado con mi hijo de 4 anos ahora. En el caso de las inyecciones, con mi hija de 5 meses, le pusimos hielo primero y luego le pusieron la aguja el hielo actuo como analgesico y la verdad el dolor fue mucho menos, podrian probar. Y para finalizar nuevamente GRACIAS por tan maravilloso Blog! :)

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo, no hay que mentirles en esas circunstancias, pero me parece tambien muy importante mirar al otro lado y ver que podrian hacer los profesionales para mejorar la atencion a los pacientes pediatricos. Con mi hija he vivido experiencias de lo mas dispares. Para poner las vacunas en un centro se la ponen con ella sentada en mis rodillas. En el otro (vivo entre dos ciudades) hay que dajarla estirada en la camilla donde la enfermera la "sujeta". En ningun caso usan hielo crema anestesica ni nada. Le han tenido que estraer sangre en varias ocasiones y no tengo mas que palabras de agradecimiento para las profesionales de la planta de pediatria del hospital que le toca, ella ni ha visto (ni notado) la aguja... crema anestesica, dos enfermeras distrayendola y una sacando... personal adecuado (con interes y preparacion para este tipo de pacientes), tiempo (mas que para una extraccion a un adulto), medios (mas personal, mas gasto en anestesicos) ... es posible, pero hay que hacer un esfuerzo.

Armandilio dijo...

Totalmente de acuerdo "anónim@", el esfuerzo debe venir de los dos lados de la barrera.

Aralia Tienda de artesania y manualidades dijo...

Hola,
soy una espero que pronto, futura mamá y me encanta leer tus artículos, son muy interesantes y algunos muy divertidos.
Yo me dedico más a las labores y me encanta hacer cositas para nanos así que si quieres darte una vuelta te dejo el enlace. Aralia y Malvasia

alfonso dijo...

Menos mal que no hemos ido mucho al médico, pero no nos hemos perdido ninguna revisión y siempre les he adelantado el acontecimiento...
Mi segunda hija en la revisión de los cuatro años se quedó en un rincón llorando, me pidió el chupete y decía que no quería desnudarse entre gritillos y llantos, de repente el Ats dió un golpe en la mesa y entonces decidí aplazarlo para más adelante, fuí muy correcta pero él Ats me dijo que iba apañada si a esta edad cedía, por lo tanto no volví ni siquiera días más tarde simplemente nos desplazamos hasta el ctro. de salud dónde trabaja una hermana mía como Ats pediátrico y adiós trauma y problemas superfluos....
Alexia

Armandilio dijo...

Un golpe en la mesa??

Madre mía... cómo está el patio en según qué centros, oye.

Ana dijo...

Que blog mas chulo tienes!!

Desde hoy te sigo y te animo a que visites el mio (aunque creo que ya lo conoces)

http://creciendocondavid.blogspot.com/

sigina dijo...

nunca he entendido por qué quieres ir al médico si te da verguenza contar algunas cosas relevantes. al médico le importa darte el tratamiento adecuado,piensa que está consultando cientos o miles de personas que tal vez tienen más problemas que tu. nada lo extraña.

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