9 nov. 2009

Si tú no ayudas a alimentarlos, ¿quién lo hará?



Hace tiempo di por casualidad con esta impactante imagen. Se trata de un anuncio publicitario de Concordia Children’s Services, un centro que acoge y educa a niños huérfanos, abandonados y maltratados hasta que son destinados a un hogar definitivo.

El texto que acompaña a la imagen dice: “If you don’t help feed them, who will?” (Si tú no ayudas a alimentarlos, ¿quién lo hará?).

De esta campaña, observando la imagen y el texto, extraigo tres posibles objetivos:

  • Solicitar ayuda económica o voluntaria para ayudar a conseguir recursos para todos los niños desamparados que llegan a este centro infantil.
  • Prevenir que suceda, es decir, si como padres no alimentamos a nuestros hijos, si no les ofrecemos el calor de nuestros brazos, el cariño que merecen y si no respetamos su integridad física y emocional probablemente nadie en el mundo lo hará.
  • Promover la lactancia materna. El amamantamiento supone un intercambio de oxitocina entre madre e hijo que ayuda a la creación del vínculo afectivo.

Los niños cuyas madres establecen el citado vínculo están más protegidos frente a posibles maltratos (sé que suena duro, pero es una de las razones por las que los grandes organismos defienden y promueven la lactancia materna).

Imagino que el objetivo real de la campaña es la primera de las tres opciones, sin embargo me voy a centrar en el segunda (e indirectamente en la tercera) pues es la me ha venido a la mente al ver la foto.

Durante mucho tiempo se ha pensado que el maltrato o el abandono a los niños es algo exclusivo de las clases sociales más desfavorecidas, sin embargo vemos cada vez más a menudo casos de niños gravemente heridos (e incluso fallecidos) pertenecientes a clases sociales acomodadas. Y esto es algo que no debería suceder jamás, ni en las familias ricas, ni en las pobres.

Sé que caigo a menudo en la ilusión, quizá utópica, de que la sociedad en la que vivimos cambie. Estamos tan inmersos en el capitalismo, tan acostumbrados a las comodidades, a pagar por ellas, a delegar funciones en los demás y a recibir favores que creemos que debemos recibir siempre olvidando que también hay que saber dar y saber pensar en los demás.

Todo aquello que no hemos superado y que arrastramos de nuestra infancia nos impide volcarnos y vaciarnos en nuestros hijos, algunos de manera tan incapaz que nunca conectan emocionalmente con ellos aumentando el riesgo de maltrato físico y/o psicológico.

Respetemos a los bebés y tratemos de entender que tener un hijo es una gran responsabilidad, pues tenemos sus vidas en nuestras manos. De nosotros depende su devenir.

Fuente: Inventorspot
Publicado originalmente en Bebés y más.

2 comentarios:

Ciudadana Coja dijo...

Es una pena que esto que escribes no llegue a quien realmente necesite CAER EN LA CUENTA DE ESTO.
Sinceramente, creo que aquellos que tenemos siempre la intención de mejorar como padres y como personas en general somos quienes más nos sensibilizamos con esta serie de cosas. Y este comentario no es para ensalzarnos como padres, sin realmente creo que esa inquietud por ver el mundo a través de los ojos de nuestros hijos no la tienen quienes no piensan en su bienestar.
Y sí, la imagen impacta.

mely dijo...

nada más que hay q cambiar a la cerdita por una vaca para darse cuenta de una realidad muy presente por desgracia... por suerte cada vez hay más grupos de apoyo y más información sobre lactancia. todas podemos dar el pecho, si deseamos hacerlo, sólo hay que buscar el apoyo necesario. como dice carlos gonzález tener hipogalactia es menos probable que ganar la lotería. a cada mamífera, su cachorro correspondiente. y con esto no pretendo ser ni mucho menos ofensiva, simplemente lógica. mi empatía a todas las madres que crían con amor a sus hij@s.

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