
Hace unos días que vi este vídeo en el Postgrado de Pediatría. Pertenece a una película realizada por Unicef titulada En el mundo a cada rato que ya tengo en casa para verla de vez en cuando y realizar una cura de humildad más o menos periódica.
La profesora que nos mostró la película explicó, como anécdota personal, que se la puso a sus hijos de 13, 8 y 5 años y que su respuesta fue: "mamá, te has pasado..." en alusión a que es dura de ver. Sin embargo originó en casa un amplio debate en que aparecieron las palabras "necesidades", "playstations", "ropa de marca", etc. Y concretó el aparecieron como un "surgieron de sus hijos y no de ella".
Yo vi 4 de las 5 historias de la película y sí, solté alguna lágrima (aunque no es muy difícil), pero sí, también afirmo que es durilla, porque a pesar de ser ficción, muestra la realidad.
Esta historia es la que llega más al corazón, me pareció, en una palabra preciosa, por eso he querido ponerla en el blog y más en un día como hoy, Día Internacional de los Derechos de los Niños.
El cortometraje está dirigido por Javier Fesser y formó parte de los preseleccionados para los Oscars.
A resaltar una frase que me encantó: "Lo importante no es tener fuegos artificiales, lo importante es tener algo que celebrar".
