24 oct 2009

El olfato del bebé y el olor de una madre



Hace un tiempo Miriam, mi mujer, me sorprendió con una pregunta: "¿Tú recuerdas el olor de tu madre como algo especial?" Y yo, que destaco por tener una increíble carencia de olfato sólo pude responder que "no" (con cara de bobo).

Sin embargo esta conversación se amplió con otras personas y muchas coincidieron en que sí recordaban el olor de su madre y que este recuerdo, el oler prendas de sus madres u olerla a ella directamente les producía un sentimiento de calidez y de seguridad.

Sería algo así como volver a la infancia, a recordar aquellos momentos en que teníamos mucho tiempo libre, pocas preocupaciones y a nuestra madre siempre que necesitábamos un rincón de intimidad, de apoyo y de cariño.

Lo cierto es que la lógica de este fenómeno tan “animal” es aplastante. Los niños nacen con un olfato muy desarrollado y superior al que tenemos los adultos. Este nivel de desarrollo se explica desde la necesidad de asegurarse un alimento adecuado lo antes posible.

A las 24 horas de haber nacido (que es cuando les hicieron los estudios, por lo que quizá sea antes) los bebés son capaces de mostrar rechazo a ciertos alimentos en base a su olor.

Es tal el instinto de supervivencia que se aferran al olor de su madre como si les fuera la vida (bien, de hecho, prácticamente les va la vida). Para que veáis unas muestras de sus capacidades os dejo algunos ejemplos:

  • Si una mujer se lava uno de los dos pechos, el bebé preferirá mamar del que mantiene el olor corporal de su madre, el que no ha sido lavado.


  • Si a un bebé se le coloca a un lado un objeto con el olor de su madre y al otro un objeto con el olor de otra mujer el bebé gira la cabeza hacia aquel que preserva el olor de su madre. En este caso hablamos del olor de su madre, no exclusivamente del olor a leche materna.


  • Cuando un bebé amamantado tiene hambre de noche, es capaz, aunque no tenga luz, de dirigirse al pecho y empezar a mamar guiado por su olfato.


Una vez sus capacidades motrices van perfeccionándose y el resto de sentidos van cogiendo protagonismo el olfato se va perdiendo por desuso.

Los peligros reales de hoy en día que puedan ser detectados con el olfato son pocos, y por ello el resto de sentidos, probablemente más utilizados, adquieren mayor relevancia.

Por la importancia del olor de una madre en la primera etapa de la vida, la recomendación, tanto para el padre como para la madre, y sobretodo para ella, es la de evitar colonias y perfumes que añadan artificios al olor natural de la piel.

De esta manera el bebé tendrá una impronta en forma de olor que recordará durante mucho tiempo (como veis incluso hasta la edad adulta), ese olor de madre que le proporciona seguridad, calidez y amor.

Publicado originalmente en Bebés y más.

21 oct 2009

Para tu tocador



Hoy toca hacer un paréntesis en el blog para publicitar la web de una buena amiga mía: "Para tu tocador", en la que se pueden adquirir productos de la marca Cristian Lay y en la que se pueden encontrar trucos y consejos para sacar partido a la imagen de una.

Conmemorando el Día Internacional del Cáncer de Mama, que fue el pasado 18 de
octubre, Cristian Lay y la revista AR han desarrollado un proyecto en común con el fin de recaudar fondos que permitan continuar con la investigación para la lucha contra esta enfermedad.

Para ello, la Revista AR, en la publicación del mes de noviembre, que esta a la venta desde el 15 de octubre, contiene un reportaje especial para conmemorar este día, en el que personalidades del mundo de la cultura, la moda, el deporte y el espectáculo posan en un reportaje fotográfico realizado en blanco y negro que tienen el factor común de contener un solo elemento de color rosa como símbolo de esta enfermedad.

Cristian Lay ha diseñado para esta ocasión una colección de joyas solidarias, con la mariposa como símbolo de equilibrio, que ayuden a recaudar fondos para esta noble causa.

Los beneficios que se obtengan con la venta de las joyas que componen esta colección irán a manos de la AECC (Asociación Española Contra el Cáncer) y se destinarán a la investigación para conseguir nuevas fórmulas terapéuticas para ayudar a superar esta enfermedad.

Estas joyas las puedes adquirir en Para tu tocador, por supuesto.

12 oct 2009

Por cierto, la operación pañal fue un éxito



A mediados de agosto publiqué la entrada "Operación pañal v.2" y, como suelo hacer a menudo, no expliqué nada de la evolución que había llevado el tema (mala cabeza la mía).

Así que hoy voy a hablar de ello.

La operación pañal v.2 tuvo muy poca historia. Teníamos planeado llevarla a cabo en vacaciones, pero en la playa, y sin querer lo empezamos a hacer unos días antes.

Me dio por dejar a Jon desnudo totalmente por casa (recordad que era verano, Julio para ser más exactos) porque pensé: este año prefiero coger cositas del suelo que sacarle el calzoncillo y restregarlo todo por las piernas, guarrada impresionante a mi modo de ver que además a Jon le cabreaba un montón (a nadie le gusta cagarse encima).

El caso es que desnudo como iba y sin pañal, decidimos dejarle hacer... no tardó en mearse en el suelo y no tardé en encontrar un "señor mojón" en el puzzle de goma-eva de su habitación.

"Uy, Jon, mira, un pipi", "Uy, Jon, mira, una caca... venga, lo recogemos y lo echamos al water... si quieres otra vez podemos poner el reductor y lo haces en el water".

Dicho y hecho. Los siguientes pipis y las siguientes cacas fueron en el WC a voz de "quiere el retuctooó" (Jon sigue hablando de sí mismo en tercera persona, jijiji - me hace gracia, lo siento...).

Esto hizo que pasáramos más de un mal rato, porque estuvimos en Port Aventura, comiendo en sitios públicos, y como él no se quería hacer pipi ni caca encima pedía el "retuctó" cada 5-10 minutos... Y ale! ahí que iba su papa con la bolsita y el reductor dentro lavabo por lavabo a ver si hacía caca o pipi.

- ¿Pero tienes caca?
- Sí.
- Vale, pues venga.

Y ahí no salía nada. El tío apretando y no había manera...

Poco a poco fuimos conociendo el modus operandi, y a la caca le precedía una especie de baile extraño en forma de saltos y carreritas varias. Entonces le preguntábamos "¿quieres el reductor?" y respondía "sí, retuctó"...

Desde ese día en que hizo caca en el puzzle, sólo se le ha escapado la caca una vez, en Julio, un día que no llegamos a tiempo al WC. El pipi se le ha escapado dos veces, una pocos días después de empezar y la otra hace dos días, que le vino un ataque de tos mortal...

La noche fue también un éxito. A mi me daba más miedo quitárle el pañal de noche, porque durmiendo todos juntos sería un follón cambiar sábanas y no me hacía gracia que se despertara Aran, pero Miriam me convenció porque hacía tiempo que el pañal de Jon estaba seco por las mañanas.

Así que lo quitamos también a los pocos días y voilà, culito seco, culito sano cada mañana (no me extraña, hay días que no mea al levantarse, sino a las 11 de la mañana... eso hace que pueda pasar cerca de 13 horas sin mear... será un X-MEN?)

Con todo no puedo más que decir que la operación pañal ha sido un éxito rotundo, sobretodo porque no hemos hecho casi nada. Simplemente dejarle que viera qué era un pipi en el suelo y qué era una caca en el suelo y qué podía hacer para que no fuera a parar ahí, sino a un lugar más higiénico, el WC.

Una vez hace caca, saludamos al señor (o señores) mojón: "hola señor mojón" (y él a veces les llama señora mojona, jajajajja) y luego nos despedimos de ellos "al río!!!"

Explicar esto me hace engordar 10 o 20 kilos de orgullo hacía mi hijo y de orgullo hacia mí mismo. El año pasado este tema produjo diversas discusiones familiares y muy poca gente llegó a entender que cediéramos y le volviéramos a poner el pañal.

¿Qué conseguimos?

Pues evitar que lo siguiera pasando mal después de un mes de hacérselo encima, de llorar cada vez que le pasaba, de andar detrás suyo a todas horas para que hiciera pipi o caca y permitirle a él mismo, un año después, manejar el tema.

Está claro. La maduración llega tarde o temprano y sólo hay que ayudarles (en nuestro caso porque empezaba el cole) para que escuchen un poco a su cuerpo.

Si están preparados, es coser y cantar. Si no lo están, no tiene sentido.

Yo ya lo dije y no me hicisteis caso.

Yo no soy así. No soy de los que recuerdan un hecho y dice "¿ves? yo ya lo dije", demasiado tímido, supongo, así que hoy lo haré mediante el blog: yo ya lo dije, no había prisa, aún faltaba un año para que empezara el cole y no había necesidad de marearlo...

10 oct 2009

Qué es la pedagogía Waldorf: entrevista a Christopher Clouder



La pedagogía Waldorf fue fundada en 1919 por Rudolf Steiner y desde entonces existen cientos de escuelas que siguen esta metodología en todo el mundo. Christopher Clouder es el presidente de la Federación de Escuelas Waldorf y fue entrevistado hace dos años en La Vanguardia.

La idea fundamental es que la educación debe respetar y apoyar el desarrollo fisiológico, psíquico y espiritual del niño. Para conseguir un buen desarrollo intelectual debe existir una base emocional sólida.

La enseñanza se divide en septenios (ciclos de siete años), siendo el primero el comprendido entre los 0 y los 6 años. Clouder comenta que en esta etapa el aprendizaje viene a través del juego. Los objetivos se centran en estimular los sentidos y la imaginación y en fortalecer la voluntad de cada niño.

Los niños necesitan sentirse arropados y seguros para poder desarrollar sus virtudes: "Cuando ellos saben que los adultos a su alrededor respetan esos talentos, pueden hacerlos florecer", comenta.

Lo más importante en esas edades es que los niños sean niños: "Hay mucho tiempo para ser adulto y muy poco para ser niño". Esto quiere decir que juegan y aprenden con el movimiento, dejando un poco de lado la típica disposición de las escuelas tradicionales en que los niños aprenden sentados en una silla.

Si en esta etapa prima el juego sobre todas las cosas muchos padres y lectores se preguntarán: "¿Y cuándo estudian?". La respuesta es que lo hacen a partir del segundo septenio, es decir, en el primer período no les enseñan a leer ni a escribir aunque eso no quiere decir que se desatienda esta faceta: "A través del juego se les dan las capacidades del lenguaje para que en la siguiente etapa aprendan rápidamente a leer y escribir. Lo fundamental es que perciban que aprender es una experiencia alegre, así pasan a la segunda etapa con muchas ganas de aprender."

Desde la pedagogía Waldorf tratan de permitir que los niños tengan desafíos en la educación desde una perspectiva integral. Tan importante es el qué se aprende como el cómo se aprende y por eso otorgan especial importancia al crecimiento personal y al establecimiento de un buen grado de empatía.

Para que los niños sean felices y para que se establezca un clima de cooperación y de sentimiento de grupo formado por personas de igual valía cada "niño debe competir consigo mismo, no con sus compañeros, esa educación emocional les da seguridad y capacidad de colaboración."



Clouder habla también de un problema acuciante en la infancia actual como es la hiperactividad y/o el déficit de atención y lo achaca a que "convertimos a los niños en consumistas. El consumo, por definición, nunca se satisface, siempre hay algo mejor, y los niños son muy vulnerables a eso" y a que tienen "demasiadas obligaciones. La tensión de medirse con los otros y la que soportan por un suspenso es un drama en su vida".

En referencia al importantísimo papel de los padres en la educación de nuestros hijos comenta que "ser padre hoy día es difícil, porque la extensión de la familia tradicional se ha perdido y con ella la diversidad de modelos. También han perdido el contacto con la naturaleza, que es muy nutritiva para ellos. Mi consejo sería que los padres sean conscientes de que sus hijos necesitan naturaleza y tiempo, porque la palabra que más oyen es corre. Einstein decía que si quieres que tu hijo sea sabio, cuéntale historias; y si quieres que sea más sabio todavía, cuéntale más historias. Cuéntenles a los niños historias cada día, cuentos y más cuentos de hadas".

"¿Por qué no habrá una escuela así donde vivo?"

La filosofía de trabajo de las escuelas Waldorf se asemeja bastante a la empleada en Finlandia, de la que se ha hablado en Bebés y más. No aprenden a leer ni a escribir hasta los siete años y si a algún niño le cuesta le permiten empezar a hacerlo incluso a los ocho. Puede resultar paradójico, pero los finlandeses son los que mejores resultados académicos obtienen según el informe Pisa (España está en el puesto 35 de los 57 países participantes).

El objetivo de ambas es que los niños crezcan los primeros años sentando unas bases emocionales sólidas que hagan crecer el amor por uno mismo y por los demás.

Más adelante, una vez se dan cuenta de su importancia como personas y como seres individuales (autoestima y confianza en sí mismos) comienzan a aprender, de esta manera empiezan a leer cuando son capaces de entender lo que leen y más importante aún, cuando tienen el interés y la curiosidad de hacerlo.

Publicado originalmente en Bebés y más.

Fuente: El blog alternativo
Más información: Asociación de Centros Educativos Waldorf, Centro de Formación de Pedagogía Waldorf
Foto: Flickr (SergioDJT)

9 oct 2009

Los motores de mi vida





Gracias Jon.
Gracias Aran.
Gracias Miriam, por darme estos dos soles.

8 oct 2009

Si funciona será el euro con 20 al mes mejor gastado



Estoy hasta los mismísimos de los números con identificación oculta. Han llegado a llamar a las 21:50 de la noche, cuando están Jon y Aran durmiendo... tú corriendo a cogerlo pensando que es alguien que te quiere decir algo importante y aparece la telefonista de turno metiéndote un trolón:

- Hola, Armando, soy de telefónica (yo también tengo telefónica), hemos detectado problemas en su zona que estamos intentando solventar. Hasta que esto suceda le vamos a pasar temporalmente a Orange, para que pueda mantener el servicio...
- ¿Mande? A mí me funciona perfectamente. Cuando falle les llamo y se lo digo...

Que me dejéis en paz hombre!!!
Si es que llaman y me cuelgan en cuanto contesto...

Así que he llamado al 1004 y he pedido que me anulen, si puede ser, todos los números con identificación oculta.

Cuesta 1,20 Euros mensuales, pero, si funciona, va a ser el euro con 20 mejor gastado, seguro.

7 oct 2009

¿Estás seguro de que quieres que tu hijo aprenda música?

Ve el video en el sitio original.



Lo siento por los niños que hicieron esta "versión", pero más lo siento por los que la tuvieron que escuchar.

He reído hasta llorar...

Fuente: No puedo creer que lo hayan inventado

4 oct 2009

Vídeo: los niños son nuestros maestros



Cada día que pasa lo tengo más claro. Los niños vienen al mundo para enseñarnos a los padres y no al revés. Los niños son nuestros maestros. Este vídeo de la marca de pañales suiza Liberto nos lo muestra.

Nos empeñamos en hacer que aprendan a ser como queremos que sean, en hacerlos sufrir a menudo sin necesidad para que aprendan que la vida es dura y que el mundo es un lugar inhóspito en que cualquiera puede traicionarte a la que le das la espalda.

Queremos que aprendan que no se puede tener todo aquello que desean y pensamos que cuanto peor lo pasen ahora más se amoldarán al futuro que les espera.

Sin embargo, como digo, creo que la historia debe ser al revés. Estoy de acuerdo en que la sociedad en la que vivimos no es lo preciosa y bucólica que nos gustaría pero nos equivocamos al querer enseñar a nuestros niños a conformarse con ella como si se tratara de algo inamovible o irreparable porque ellos tienen el poder para formar una sociedad diferente.

Los niños vienen con el contador a cero, llenos de bondad y de ganas de vivir. Ellos son nuestra oportunidad para cambiar y ellos son los que nos tienen que enseñar a nosotros a ser mejores personas, más responsables y comprometidas con el resto, más sinceras y humildes. De nosotros depende estar preparados para escucharles y aprender.

En esta realidad en que vivimos, capitalista y encamada, enferma de la tan escuchada crisis, en este mundo del marica el último y del "tomate" en que un don nadie puede cobrar por una entrevista el montante que alimentaría a un país africano durante un año, cada vez que nace un niño llega una oportunidad de mostrarnos que algo falla.

Los niños no vienen con un pan bajo el brazo, ellos vienen con una fábrica de harina entera. La pena es que los adultos creemos que realmente sólo llevan un pan y se nos queda duro demasiado pronto.

Fuente: El blog alternativo
Publicado originalmente en Bebés y más.

25 sept 2009

Análisis de la realidad actual



De un tiempo a esta parte se está levantando una tremenda alarma social porque los niños hacen lo que les da la gana y porque los adolescentes son delincuentes en potencia que maltratan a profesores y a padres.

Lo cierto es que no creo que esta generalización sea justa, porque seguro que antiguamente había casos de este tipo, pero la vergüenza o la falta de registro de estas incidencias hacía que no hubiera constancia de ello.

Sin embargo una cosa no quita la otra y recientemente me veo en la tesitura de defender mis creencias y mi estilo de crianza ante quien dice que cuando les dejas hacer lo que quieren, pasa lo que pasa.

El problema es que criar a un niño con respeto, apego y afecto es mal entendido por la sociedad, que observa una relación padre-hijo en que los padres dejamos a los hijos que hagan lo que a ellos les de la gana, y no es cierto.

Estoy de acuerdo en que no educar a un niño es un gravísimo error, obviar las normas sociales y familiares y no transmitírselas a los niños es casi sentenciar nuestro futuro y el de nuestro hijo, que merece unos padres que le guíen en el camino de la vida.

Hasta ahí creo que todos estamos de acuerdo, ahora bien, hay maneras de educar tan simples como pasar mucho tiempo con ellos y establecer relaciones de confianza en las que la palabra y las miradas lo dicen todo. Sólo con levantar la ceja ya pueden entender que "esto ahora no toca" o ponerse en cuclillas y hablarles sobre porqué no se puede hacer eso en ese momento y explicarle otras cosas que sí se pueden hacer es otra manera.

Pero para que una relación así se lleve a cabo hace falta mucho contacto y mucha relación.

El problema de hoy en día, para mí, no es bien bien que los niños hagan lo que quieran. El problema es que no existe esa relación de confianza con los padres, porque los padres pasan muy poco tiempo con sus hijos, y cuando están con ellos, o están pensando que "a ver cuándo empieza el cole" o "a ver si se duerme y me pongo una peli" o vete tú a saber qué...

Así los niños crecen sintiendo que les falta algo y no saben muy bien qué y algunos aún saldrán medio bien, pero muchos otros, que se habrán hecho a sí mismos pues sí habrán hecho lo que han querido y cuando han querido, serán lo que sus padres nunca habrían querido que fueran.

En una relación estrecha, con un fuerte vínculo, con comunicación, con afecto, cariño y comprensión, dedicando tiempo a dialogar, cediendo en ocasiones, no cediendo en otras, explicando las cosas, lo que se espera de ellos y dejándoles ser ellos mismos también, cabe la posibilidad de dejar manga ancha, porque como tú eres su ejemplo, tienden a hacer lo que tú haces y, como siempre estás ahí, ante cualquier adversidad te intentan explicar lo que les pasa y tú intentas comprenderles (las rabietas no dejan de ser eso, intentos de explicar algo, que la gente tiende a ignorar para que no se repita, cuando lo que hay que hacer, precisamente, es animarles para que nos expliquen el por qué de la rabieta).

Dicho de otro modo, en una relación así los niños pueden hacer prácticamente lo que quieren y cuando quieren, hasta que los padres, que estamos ahí para guiarles, decimos "Eps, hasta aquí". Unas veces se lo toman bien, y otras mal, pues cuando se lo toman mal les ayudamos a entender por qué es hasta aquí, que normalmente hay una explicación más plausible que el "porque lo digo yo".

Poco a poco, con los "hasta aquí" van aprendiendo hasta donde pueden llegar, pero no sólo con los "hasta aquí" sino observando los "hasta aquí de papá y de mamá", pero para observarlos, hay que estar con ellos y como digo, hoy en día, los niños no están con ellos, porque están en la guardería, en el colegio o en las extraescolares, o en casa con la abuela una semana porque papá y mamá se van de vacaciones, que tienen que desconectar.

24 sept 2009

Quiero un niño independiente (II)



Para introduciros al tema del post os explicaré una historia que podría haber sido explicada estas Navidades:

Ivette tiene 6 años, hace una semana llegó a su nueva escuela y le han dicho que va a actuar en la obra de teatro de la fiesta de Navidad haciendo de María. Está muy contenta pero a la vez se siente nerviosa porque sabe que sus padres y sus nuevos compañeros estarán viéndola. Como no quiere defraudarlos le ha pedido a la profesora que le ayude a hacer muy bien de pastorcita.

Marcos tiene 6 años y va a la misma clase que Ivette. También va a actuar en la función haciendo de José y también le ha pedido a la profesora que le ayude.

La profesora ha decidido que sí ayudará a Marcos pero no a Ivette. En la semana que lleva trabajando con ella se ha dado cuenta que es muy dependiente. Pide ayuda y consejo para todo y la profesora ha pensado que de esta manera ella encontrará la mejor manera de hacer de María y así será más capaz de tomar decisiones por sí misma.

En días sucesivos la profesora ayuda a Marcos con el disfraz, las frases que debe decir y ensayan juntos la obra. En ocasiones la misma profesora hace de José para que Marcos observe de qué manera puede actuar para que parezca más real. Marcos le consulta las dudas que tiene y a medida que pasan los días y va interiorizando todo lo aprendido solicita cada vez menos el soporte de la profesora.

Ivette en cambio tiene que ensayar la obra sola, la profesora le ha dicho que se esfuerce, que lo haga como considere mejor y que seguro que lo hará muy bien. Conoce las frases pero no sabe muy bien cómo decirlas ni cuándo. Está muy nerviosa porque ensaya mucho, pero tiene dudas de si lo estará haciendo bien. Cada día intenta convencer a la profesora de que le ayude, pero ésta continúa con la estrategia de hacer que ella resuelva las dudas por sí sola para ayudarla a ser más autónoma.

Llega el día de la obra y Marcos está nervioso pero se siente seguro mientras que Ivette está muy nerviosa e insegura e intenta desesperadamente que la profesora le ayude un poco pues no quiere quedar mal con sus compañeros ni con sus padres en su primera semana.

La profesora le explica algunas pautas, pero sin querer interferir con el papel que ella ha creado, confiando en que habrá trabajado mucho y hará un buen papel.

En el momento de representar la obra Marcos actúa con seguridad mientras que Ivette se equivoca, va a destiempo y mira a menudo a la profesora para que le ayude y le guíe desde el lateral. La profesora le ayuda para salvar la función.

Al final de la obra Marcos abraza contento a sus orgullosos padres mientras que Ivette llora desconsoladamente porque siente que por su culpa la obra ha sido un fracaso y que ella no ha sabido hacer un papel digno.


Esta historia no es más que una metáfora de la vida de cualquier niño desde el momento en que nace. Como Ivette, llegan al mundo sin conocer a nadie y buscan rápidamente una persona que le sirva de referente, de ayuda y de soporte, normalmente la madre (en el caso de Ivette, su profesora).

Quieren aprender a vivir, quieren aprender el día a día y quieren aprender a ser, porque de hecho ni siquiera saben que existen como ser hasta los ocho o diez meses, momento en que se quejan si son separados de su figura de apego primario (como digo, suele ser la madre) en lo que todos conocemos como “Angustia de separación“.

Para aprender todo ello necesitan vivir lo más cerca posible de alguien que les pueda enseñar, siendo lo más dependientes posible ya que, cuanto más dependientes sean de pequeñitos, más independientes serán más adelante. Cuanto más aprendan en los primeros años, más autosuficientes serán después.

Las teorías que hablan de dejarles llorar solos para que aprendan, de retrasar un poco las demandas (“déjalo llorar cada vez un poquito más, pues si vas enseguida cada vez te llamará más a menudo”), no llevarles en brazos para que no se acostumbren o de separar al niño para que no esté enmadrado han sido ejemplificadas en la técnica llevada a cabo por la profesora con Ivette. En un intento de hacerla más independiente, de que se curta en la soledad, solo consigue que se sienta más insegura y necesitada de apoyo.

Los niños que antes son separados de su madre y a los que se les intenta enseñar a ser independientes son los que son dependientes más tiempo, pierden el ejemplo de su referente, dudarán de sí mismos y necesitarán a alguien que tome las decisiones por ellos al no haber podido aprender junto a alguien que sí sabe tomarlas.

Para ser independiente, se tiene que ser primero dependiente:

  • Primero me lo hacen (o nos explican cómo se hace).

  • Luego lo hago yo con ayuda y supervisión (pides a alguien que sabe más que tú que esté a tu lado mientras lo haces. Los niños llaman a su madre o padre).

  • Finalmente soy capaz de hacerlo solo (cuando ya he aprendido soy capaz de hacerlo solo sin necesidad de alguien que me supervise. En caso de duda o error llamaré de nuevo a mi tutor. Los niños, de nuevo, llamarán a su madre en caso de que se vean en peligro, inseguros o piensen que lo están haciendo mal).


¿No hemos estudiado todos para trabajar? ¿No hemos hecho unas prácticas tutorizadas en las que hacíamos las cosas con un profesor que luego nos dejaba intentarlo a nosotros solos?

Si quieres que tu hijo sea independiente, autónomo y capaz de tomar decisiones sé su ejemplo, permanece siempre a su lado cuando te necesite y acude siempre a sus llamadas. Poco a poco, cuando vaya aprendiendo a hacer las cosas para las que ahora solicita tu ayuda dejará de llamarte porque se sentirá seguro y con la confianza suficiente para llevarlas a cabo.

Leer también: Quiero un niño independiente
Publicado originalmente en Bebés y más

Las preocupaciones de una madre reciente

Ya os digo que hoy no debe ser un buen día para leer cosas por la red...

Extraído de El País

"Mañana vuelvo al trabajo después del parto. No veo el momento. Voy más ancha que larga. He empalmado el permiso de maternidad y las vacaciones, pero 20 semanas no son nada para desembarazarse de los kilos del embarazo. Cuando llegué a 22 dejé de contarlos y aún tardé tres semanas en parir. Lo de dar a luz es un eufemismo de revista femenina. Lo mío fue un parto como está mandado. A pelo.

Me dejaron en dilatación diciéndome que iba para largo. Pero a la hora, mientras me clavaban en el lomo la banderilla de la epidural, vino la matrona, me metió mano y empezó a chillar que al paritorio, que ya. "Estas cuarentonas no tienen término medio, o van a cesárea o se les cae el crío a plomo", oí que le decía a otra mocosa por lo bajinis. Me dolió, mira tú. Una cosa es ser primípara añosa y otra que te lo recuerden cuando estás en un ay, sudando a mares y con el culo al aire.

El celador fue más amable. "Levanta el culete, que nos vamos", va y me dice el tipo, un yogurín cosidito de piercings. ¡Culete!, a mí, con semejante pandero. Qué mono. La niña salió en tres empujones, eso sí. Acababan de coserme los puntos de la episiotomía cuando noto un cosquilleo en los bajos. La epidural. Más vale tarde que nunca. No pegué ojo en tres días, pero tuve las piernas dormidas toda la noche, algo es algo.

De la lactancia ni hablamos. Que me perdonen las de la Liga de la Leche, pero yo me rajo. Aún tengo los pezones como badajos después de semanas ordeñándomelos sin saciar a la criatura. Desde que le enchufé biberones como extintores cada tres horas fue otra niña. Y yo, otra mujer.

Con mi poquita de depresión posparto, vale. Que parece que sólo la tienen las famosas. Que si Brooke Shields, o Gwyneth Paltrow, o cualquier guiri con glamour se confiesa en el Hola, le hacemos la ídem muertas de la empatía: qué sencilla, qué humana, cómo sufre. Pero tú, que tenías tantas ganas. Tú, que casi se te socarra el arroz esperando al padre perfecto. Tú, que te has pasado dos años en reproducción asistida visto que no aparecía. Tú ¿de qué te quejas, mona? De la vida. Mañana vuelvo al curro. Vuelvo a ser persona. No una alienígena como esa Miranda Rijnsburger, señora de Julio Iglesias, que salía de la clínica con los gemelos en brazos y los pitillo bailándole en las caderas. A mí también me baila la ropa. Me he agenciado un surtido de blusas flotantes y bombachos tipo Bollywood que ni me rozan las lorzas. Igual creo tendencia en la empresa. Para algo soy la jefa."


El relato empieza mal, sigue lo que podría decirse como bien, contando el trato recibido en el hospital y acaba igual que empieza, con la preocupación máxima de recuperar la figura sea como sea y parecer la misma persona que era antes de parir.

A destacar frases como "no veo el momento", tras 20 largas semanas de estar con su bebé y "vuelvo a ser persona".

Una lástima encontrarte mujeres así en el camino, cuando muchas están luchando por tener una baja maternal de al menos unos ridículos 6 meses (serían 24 semanas, mínimo y esta señora se tiraría de los pelos o por un puente) y cuando muchas deciden cogerse excedencias, reducciones de jornadas o incluso dejan de trabajar para ser madres. Y por lo visto, ser madre no es ser persona.

1610 votos tiene el citado artículo obteniendo cuatro estrellas y media de cinco posibles. Esto quiere decir que a la mayoría de los votantes les ha encantado semejante declaración de superficialidad.

Tengo que decirlo: ASÍ NOS VA!!!!!

El día que su bebé sepa leer y vea que su mamá se liberó tras 20 inacabables semanas juntos verá de qué va el tema...

Una conclusión reduccionista y simplista, aunque a mi modo de ver probablemente cierta, de estos temas es la siguiente: El desapego que mostramos a nuestros hijos es tal, que aprenderán a vivir desapegados de sus padres (o con una extraña y desconocida sensación de que les falta algo).

No nos extrañemos cuando en nuestra vejez nos veamos en una residencia abandonados, con nuestros descendientes esperando por si llega la herencia (sí, hay días que me levanto catastrófico y negativo total...).

Aps! mi bola de cristal ha fallado, esto no es lo que sucederá, esto es lo que ya está sucediendo. Pues eso, de padres cuervos, hijos cuervos, y ya dice el refrán, cría cuervos...

Carreras de cochecitos



A veces leo cosas en la red que preferiría no haber leído...

"Pues si , aunque lo que os voy a contar puede que os resulte un poco ....digamos ridiculo , PERO ES TOTALMENTE VERIDICO a sido uno de mis mejores pikes que he podido tener .os cuento .....


como todos los dias llevo ami hijo ala guarderia que esta unos 15 minutos de mi casa , vamos a por el carricoche y salgo le pongo sus arnes en el jannet carrera que tiene , y vamos por la calle , delante mia iva otro padre con un carricoche ,no se ke marca pero son de esos con ruedas grandes y con 3 ruedas , bueno .... pues voy detras de el y de repente se frena en seco ,alo que yo iva comiendole el culo y le eskivo haciendo una maniobra brusca , alo que sigo mi camino y mi niño me pido agua , entonces paro y le doy del bibe para beber , alo que me pongo a continuar la marcha y el menda me pega un pason pero casi corriendo rozandome .


entonces me dicho para entre mi "esta es la mia " yo que cuando voy con el coche me piko hasta con las bolsas de plastico ,vas a fliparr he dicho para entre mi , empiezo a darle caña al tema , y el tio dandole caña a tope y con la oreja puesta atras , total empieza a ver gente y empiezo a sortear como puedo , madres ,abuelos y demas gente , el al ver la situacion se cambia de acera la cual iva totalmente libre , yo empiezo a perder tiempo en eskivar ala gente . el tio empieza a mirarme desde en frente , y al ver la ventaja que me sacaba se reia en mi cara .


bueno pues llegamos a una plaza grande plaza españa (peluso la conocera)donde hay un edifico alto y puedes bordear por 2 lados , yo a toda hostia , y mis gemelos empiezan a resentirse y el niño pidiendome agua , "aguanta hijo que queda poco y luego papa te da agua" .

alo que vamos , veo que el bordea el edifio por un lado , alo cual yo entro ala plaza y lo bordeo por el otro lado , al ya no vernos , empiezo a correr alo que mis piernas pueden responder , al casi dar la vuelta ya disimulo y me pongo andar como si nada , entonces nos encontramos otra vez y ya le sacaba yo como 4 coches , empiezo a darle caña andando y me ganando metros ,"mierda " alo lejos veo que la avenida para cruzar el semaforo de peatones se pone rojo y no me da tiempo a pasar , y tampoco quiero jugarmela a pasar corriendo , lo cual freno y me quedo esperando , viene el tio hostiado y se pone a mi lado .

nos dirigimos unas miradas pero no decimos nada , y mirando el semaforo para salir lo antes posible , yo en esos momentos aprovecho para descansar mis gemelos los cuales ya acusan el esfuerzo y el ritmo que he llevado , se pone en verde y salimos el y yo a toda hostia , al ir en paralelo , venia gente cruzando de frente nuestra y el ha tenido que esquivar a viandantes y yo los he sorteado sin bajar mi velocidad , despues me desvio para la calle de la guarderia y el ha seguido de frente super hostiado "supongo que ala guarderia que hay mas arriba "

el niño no podia mas , tenia sed y aguantado como un campeon ,

al dejarle e irme para casa , me dolia todo , la respiracion un poco acentuada ,y yo solo despues del calenton me iva partiendo de risa , de la jilipollez que acabo de hacer .

mi mujer al contarselo , su respuesta a sido ," voy a tener que kitarte las llaves de cualkier vehiculo a motor ,porke con un simple carricoche la lias "

vuelvo a repetir que es totalmente veridirico , aunque pueda parecer algo irreal"


Al final la historia hace hasta gracia, pero si la piensas fríamente y buscas en la profundidad de sus palabras, te das cuenta de lo poco que llegan a madurar ciertas personas (y del daño que llega a hacer educar a las personas en la competitividad).

Lo mejor es lo del hijo muerto de sed, aguantando como un campeón porque a su padre se le ha ocurrido ponerse a hacer carreras con otro padre.

PD: Ya no digo que tenga que leer más libros para aprender un poco de ortografía... el corrector del Word hace milagros.