9 jul 2011

Por qué la homeopatía no funciona con bebés, con niños ni con adultos



Llevo varios días hablando de homeopatía en Bebés y más y como creo que es un tema interesante e importante me lo traigo aquí al blog:

Hace cosa de un año vinieron al Centro de Atención Primaria en el que trabajo como enfermero un representante de los laboratorios Boiron, líder en fabricación de medicamentos homeopáticos, y una pediatra de atención primaria que nos explicó que llevaba un tiempo trabajando con homeopatía, diciendo nombres rarísimos con dosificaciones imposibles de memorizar y contándonos cómo gracias a la homeopatía una niña con múltiples bronquitis había dejado de padecerlas y otros casos que nos dejaron bastante perplejos.

El hecho de que una pediatra utilizara homeopatía nos hizo pensar que podía ser una buena opción, aunque confieso que era desconcertante saber que la homeopatía no tiene ningún efecto secundario y que un bebé o un niño podría tomarse un preparado entero sin intoxicarse. Desconcertante porque como profesionales sanitarios no lográbamos entender que algo curara sin ser tóxico si se tomaba en exceso y porque nos preguntábamos cómo es posible que una sustancia cure y no tenga efectos secundarios y que la medicina tradicional, llena de química, no adopte dicha sustancia o trabaje en base a los mismos sistemas de curación.

Pues bien, meses después quise conocer las respuestas a estas preguntas y después de investigar un poco y de buscar estudios científicos que apoyen a la homeopatía o que demuestren que funciona más allá del efecto placebo he llegado por fin a una conclusión que me apena: la homeopatía no funciona con los niños ni con los adultos y, de hecho, no funcionará jamás.

Me apena

Lo confieso, pese a las dudas salí de aquella sesión relativamente ilusionado con la homeopatía. Imaginad un montón de medicamentos sin efectos secundarios que curan un montón de cosas y que además parecen no tener detrás a las grandes compañías farmacéuticas que tantas cosas raras han hecho para obtener cuantiosos beneficios. Imaginad el bien que puede hacer algo así para la salud de todas las personas.

Suena precioso, fabuloso. Pero es mentira. Cuando fui deshojando la margarita me quedé con un tallo chuchurrío que ni era bonito ni olía bien. Por eso me apenó saber la verdad, por eso me apené, porque la homeopatía no tiene más efecto que el de un placebo y no podrá utilizarse para curar a nadie, porque detrás hay otras multinacionales farmacéuticas que siguen otros intereses y, lo que es peor, la gente que la está utilizando con patologías graves está jugando seriamente con su salud, más todavía si el hecho de tomar estos remedios supone dejar de tomar los que se indican desde la medicina alopática (“paso de darle inhaladores a mi hijo con bronquitis… le daré homeopatía”).

Qué no es la homeopatía

Muchas personas creen que la homeopatía es una medicina alternativa que se basa en el poder curativo de los extractos de las plantas o las hierbas. De hecho se asocia mucho homeopatía con herboristería, quizás porque allí se pueden conseguir algunos remedios homeopáticos, haciendo que realmente la gente crea que está tomando infusiones de plantas o cosas similares.

La realidad es diferente, porque la ciencia que estudia las hierbas y las plantas para tratar o prevenir enfermedades no es la homeopatía, sino la fitoterapia, que en muchas ocasiones sí tiene efectos verdaderos y sí puede provocar efectos secundarios, porque de hecho muchos de los tratamientos de la medicina convencional proceden de principios activos que se hallan en las plantas.

Qué es la homeopatía

Una vez hemos dejado de lado las plantas y las hierbas es necesario definir entonces qué es la homeopatía.

La homeopatía fue inventada por Christian Friedrich Samuel Hahnemann (1775-1843), quien tras dejar la medicina en 1794, cansado porque decía que la medicina causaba más sufrimiento que beneficio al paciente, decidió utilizar nuevas técnicas para tratar a los enfermos.

Hahnemann explicó que para curar una enfermedad había que centrarse en los síntomas y dijo que para tratar un síntoma era necesario buscar una sustancia que lo provocara y dársela al paciente en cantidades diminutas para activar al cuerpo y promover la resolución del síntoma y en consecuencia de la enfermedad (una vez se han tratado todos los síntomas).

Como a menos dosis de una sustancia los efectos secundarios de la misma eran menores, Hahnemann postuló que a menor cantidad de una sustancia, más rápida sería la curación (menos síntomas padecería el paciente).

Entonces, recapitulando, la homeopatía se basa en la utilización de una sustancia, que se conoce como “tintura madre”, diluida en agua. Cuanto más diluida esté, al ser menores los síntomas, mayor será el efecto (dicen).

Cómo se diluye una tintura madre

La tintura madre puede ser casi cualquier sustancia. Puede ser una hierba, el mismo café (que utilizando la lógica homeopática sirve para aquellas personas que no pueden dormir), caca de perro, cucarachas, humo de cigarro, caspa y cientos de sustancias más que luego se diluyen para conseguir el preparado homeopático.

Para hacer una dilución se coge 1 unidad de la tintura, por ejemplo 1 ml y se diluye en 99 unidades de agua, en este caso ml. De este modo se consigue una concentración 1:100, que se conoce como 1 CH (Centesimal de Hahnemann).

Esta concentración obtenida es, según las “leyes” homeopáticas, demasiado débil, poco curativa. Por eso hay que seguir diluyendo para que sea un mejor “medicamento”.

Entonces se coge 1 ml de la dilución 1 CH y se mezcla con 99 ml de agua otra vez, mezclándolo enérgicamente (acción que recibe el nombre de sucusión) para obtener un concentrado 1:10000, conocido como 2 CH.

En el mercado se pueden encontrar fácilmente productos homeopáticos con concentraciones 30 CH. Para que os hagáis una idea de la cantidad de agua que supone dicha dilución decir solamente que una disolución 30 CH es algo así como una molécula de un principio activo diluida en una cantidad de agua equivalente a una esfera de agua de 150 millones de km de diámetro, que es la distancia entre la luna y el sol.

Según esto está claro que la probabilidad de tomarse una sola molécula de principio activo en un producto con concentración 30 CH es cero. De hecho, según el principio de Avogadro, a partir de 12 CH cualquier molécula está tan diluida que lo único que encontramos es agua.

¿Avogadro?

Amadeo Avogadro descubrió cómo averiguar cuántas moléculas de una sustancia determinada hay en una determinada cantidad de dicha sustancia según su peso molecular. Lo que conocemos comúnmente como “mol”. El número de Avogadro, redondeado, es 6,02 × 10^23.

Según esta ley (ya demostrada hasta la saciedad), cualquier preparado con una dilución 12 CH o mayor es agua, porque ya no queda ni una sola molécula de lo que se supone que te estás tomando.

La memoria del agua


Por si acaso a alguien se le ocurre pensar que tomándose algo muy diluido no va a curarse existe lo que se conoce como la memoria del agua.

Hahnemann explicó que el efecto curativo no se produce por la sustancia disuelta, sino porque de alguna manera, en el proceso de dilución y agitación la sustancia transmite al agua su espíritu curativo. Esto se conoce como la memoria del agua, que viene a decir que el agua recuerda la sustancia con la que ha estado en contacto y por eso cura.

¿Y las demás sustancias que entran en contacto con el agua?

Que levante la mano el que nunca se ha meado en el mar. ¿Nadie? Vale, ahora que levante la mano el que nunca ha tragado un poco de agua en el mar sin querer. ¿Nadie?

Pues eso, según la homeopatía, cuando alguien da un trago de agua del mar, debe de estar tomando orina humana en concentraciones muy bajas, por lo que debe tener un efecto potentísimo sobre nuestro cuerpo. Por no hablar de cuando te encuentras un trocito de caca de algún niño (o de algún adulto con pocos escrúpulos) que no ha podido aguantarse, o incluso del petróleo que vierten los barcos de tanto en cuanto.

Resumiendo

La homeopatía no puede tener efecto alguno porque las sustancias homeopáticas son agua con azúcar. De hecho existen remedios homeopáticos en pastillas, como si la memoria del agua se hubiera transmitido al concentrado de azúcar que compone la pastilla.

De todas maneras, como sé que hay mucha gente que explica que “a mí me funciona”, hablaré del efecto placebo, que es el efecto que tiene este tipo de productos.

Foto: Fotomontaje realizado con fotos de Boa-sorte&Careca y distillated en Flickr

28 may 2011

¿Y ahora qué le digo yo a mis hijos?



Dicen que para afirmar algo debes creer en ello, pues si no nunca tendrás credibilidad: a ver cómo le explico yo a mis hijos que la policía está para defender a las personas buenas.

De momento, para estar en paz conmigo mismo, he firmado pidiendo la dimisión del (Sr.) Puig.

Las infusiones pueden ser peligrosas para los bebés (II)



Hace unos días hablamos de lo peligrosas que pueden llegar a ser las infusiones para los bebés, ya que se desconoce la dosificación e incluso los efectos que pueden llegar a tener (además de otras razones).

Para solucionar el tema de las dosis algunas casas comerciales cuentan con infusiones instantáneas para bebés que vienen preparadas para mezclarlas con agua cuya misión es la de ayudar en la digestión o el sueño de los pequeños.

Es cierto que el problema de la dosificación se resuelve, sin embargo estas infusiones no se recomiendan pues son en esencia azúcar y poco más.

Si miramos la composición de estos preparados vemos que aproximadamente el 92% de su contenido es dextrosa, que es glucosa en polvo o en otras palabras, azúcar. Es decir, que la mayor parte de los preparados es azúcar, y “a precio de oro”.

Hagamos algunos cálculos:

La recomendación para la preparación de estas infusiones es la siguiente:
  • 0 a 2 meses: 2,5g en 50 ml de agua, máximo 3 tomas diarias.


  • 2-6 meses: 5g en 50 a 100 ml de agua, máximo 3 tomas diarias.


  • 6-12 meses: 10g en 100 ml de agua, máximo 3 tomas diarias.


Suponiendo que al bebé se le ofrecen las 3 tomas diarias, un bebé de 0 a 2 meses estará tomando 150 ml de agua al día que contienen 7,5g de infusión, de los cuales 6,9g son azúcar.

Casi 7 gramos son prácticamente dos terrones de azúcar. ¿Qué sentido tiene que un bebé de menos de dos meses tome dos terrones de azúcar al día? Ninguno, por supuesto.

Un bebé de 2 a 6 meses tomará 13,8g al día (y entre 150 y 300 ml de agua) y uno de 6 a 12 meses estará tomando 27,6g de azúcar diario con 300 ml de agua.

Como hemos dicho más arriba, dar agua a los bebés hace que se les llene el estómago de algo que no es leche y esto va en detrimento de su nutrición.

Para que veáis la relevancia que esto puede llegar a tener pensad en lo importante que es, al preparar la leche artificial, que la cantidad de agua sea 30 ml por cazo. Ni 35, ni 50. Tienen que ser 30 para que la mezcla sea adecuada y no tomen más agua de la necesaria.

Si además estamos hablando de que la infusión se acaba convirtiendo en agua azucarada, peor que peor. El azúcar contiene calorías vacías (no aportan ningún nutriente) y provoca caries severas.

Hace años que se desterró la costumbre de mojar el chupete en cosas dulces para evitar caries y no interferir en la alimentación de los bebés, por ello cuesta creer que este tipo de infusiones sigan en el mercado.

Si una madre le diera a su hijo, durante un año, la cantidad que se recomienda en la etiqueta tomaría nada menos que 7,038 kg de azúcar. Teniendo en cuenta que no la necesitan para nada, 7 kg de azúcar en un año es “un poco demasiado”, como lo es el precio de semejante cantidad de azúcar (más de 300 euros).

Si realmente una madre quiere dar infusiones a su hijo (pese a que no las necesita y que, como dijimos en la entrada anterior, son peligrosas), mejor que compre infusiones normales y las haga sin azúcar.

Si lo que quiere es darle azúcar (que tampoco necesita), mejor que compre azúcar normal, que unos 7 kg de azúcar cuestan unos 7 euros.

Más información: Guía de Lactancia Materna para profesionales de la AEP (pág. 402), IHAN (pág. 21), Lactancia y Pediatría La Plata

Publicado originalmente en Bebés y más.

26 abr 2011

Entrevista a Rosa Jové sobre rabietas y conflictos

Como os dije, durante el congreso de lactancia materna de Ávila tuve el honor y el placer de compartir un ratito con Rosa Jové y entrevistarla.

Tras unos cuantos problemas solventado un pequeño problema de post-producción (Aran estuvo jugando con el micro de corbata unos días antes y al parecer dejó la pila en coma), publiqué la misma hace escasos días en Bebés y más.

Os enlazo allí para que la veáis:

"Los niños no necesitan límites, sino normas y valores" - Entrevista a Rosa Jové

9 abr 2011

En Ávila, en el VI Congreso IHAN de lactancia materna



Sólo paso por el blog para explicar que estoy en Ávila, donde acaba de finalizar el VI Congreso IHAN de lactancia materna. Han sido 3 días intensos, con muchas ponencias interesantes y con poco tiempo para hacer otra cosa que hablar de leches, madres, tetas y bebés.

He podido hablar con gente importante y entendida en la materia como Luis Ruiz, Carlos González y José María Paricio, he compartido tiempo y ratos con Eulàlia Torras, de los grupos de Alba Lactància Materna y he entrevistado tanto a Luis Ruiz como a Rosa Jové en vídeo, para publicarlos próximamente en Bebés y más.

Vamos, que he aprovechado el tiempo tanto como he podido. Además he conocido a gente majísima como Susana, de Amamanta o Eloísa, de Una maternidad diferente, entre otras, que no demasiadas, porque soy un tío, como dice Pedro Guerra, "bastante p'adentro".

Como curiosidad explicar que me lo he costeado yo todo, todito y que en el trabajo me ha quedado la sensación de que no me entendían... Digamos que allí acuden a los congresos si alguien se lo paga y, cuando digo alguien, me refiero a la industria de leche artificial o a las de los medicamentos. Así que, cuando dije que iba me preguntaron: "¿y quién te lo paga?". Y al responder "yo", se quedaron bastante asombradas por no haber intentado que alguien me lo costeara. En fin...

PS: Esta tarde, en un rato, llegan a Madrid Miriam y los niños. Abrazaco que les voy a meter después de 3 días sin verlos. Mañana, a la Warner, ya veis, rico que es uno que a pesar de que le bajen el 5% sigue teniendo dinero para estas cosas (en detrimento de muchas otras, ojo), que estoy cobrando sólo un poquito más que una cajera del Mercadona (sin minusvalorar el trabajo que realizan, Dios me libre).

26 mar 2011

Las infusiones pueden ser peligrosas para los bebés (I)



La típica frase que dice que el cuerpo humano es una máquina perfecta hace tiempo que pasó a la historia. Estamos asistiendo en la actualidad a un fenómeno de “hipermedicación” en que cualquier variante de la normalidad se considera como un error o enfermedad a subsanar y este problema está afectando también a los niños (ya que son medicados por los padres).

En la intención de dar a los pequeños un tratamiento lo más sano posible muchas madres y padres ofrecen a sus hijos infusiones o preparados que muchas veces se venden con la garantía de ser un producto natural, como si la coletilla “natural” significara “exento de efectos secundarios”.

La realidad es que las infusiones de hierbas son más peligrosas de lo que parece y por tanto no deberían darse a los niños enfermos, y mucho menos a los sanos (la mayoría de los que las reciben).

Los bebés son más pequeños

Los bebés son más vulnerables que los adultos ante la toma de cualquier medicación dado su menor tamaño y las dosis deben ser calculadas en base a su peso, para evitar intoxicaciones.

Las infusiones de hierbas no dejan de ser tratamientos que pueden tener efectos secundarios ya que la mayoría contienen principios farmacológicamente activos y por lo tanto pueden provocar intoxicaciones según la cantidad administrada.

Si tenemos en cuenta también que la composición de las infusiones o preparados no está estandarizada, el peligro aumenta, pues un sobre de la infusión A puede provocar mayor efecto que un sobre de la infusión B.

No hay datos sobre su seguridad

Se calcula que alrededor del 80% de los medicamentos que actualmente se administran a los niños no han sido estudiados con ellos(básicamente por una cuestión ética… ¿quién dejaría que se hicieran pruebas médicas con su hijo?).

Si no se han realizado pruebas con la mayoría de medicamentos y por lo tanto se administran en base a suposiciones, con el riesgo que ello conlleva, menos seguridad hay todavía en los posibles efectos que puedan provocar las infusiones, que tampoco han sido estudiadas y cuya dosificación no está descrita.

Pueden ser tóxicas

Algunas plantas contienen productos tóxicos y si se toman en cantidad o tiempo suficiente podrían dañar al bebé.

Estamos hablando de alfalfa, amapola, anís estrellado (retirado del mercado español), anís verde, artemisa, boj, boldo, caulofilo, cornezuelo, efedra, eucalipto, fucus, hinojo, hisopo, kava (retirado del mercado español), nuez moscada o salvia.

Muchas infusiones contienen taninos y otros compuestos que ligan el hierro y otros minerales, disminuyendo su biodisponibilidad (o sea, evitando que el bebé lo absorba correctamente). Es el caso, por ejemplo, de la manzanilla, el té verde y otros tipos de tes.

El anís, el hinojo y el comino actúan según su principio activo anetol, un depresor neurológico que produce, según la dosis, somnolencia, convulsiones y coma. Por desgracia existen muchos casos de niños intoxicados con estas hierbas (sobretodo por el anís estrellado).

Azúcar y agua: mejor no

Otro factor a tener en cuenta es el azúcar con que se suelen preparar. El azúcar aumenta el riesgo de obesidad y caries y predispone a los niños al sabor dulce, dificultando más adelante la aceptación de otros sabores.

Las infusiones, además, no tienen ningún valor alimenticio, por lo que no sustituye nutricionalmente a ningún otro alimento. Si el que la toma es un bebé lactante la sustitución de leche por una infusión (agua+hierbas) es todavía más grave, pues estará llenando el estómago de líquido cuando podría haber recibido una toma de leche, mucho más nutritiva.

Un punto y aparte merecen las infusiones instantáneas para bebés, que vienen en latas para ser preparadas con agua. En unos días os hablo de ellas.

Más información: Guía de Lactancia Materna para profesionales de la AEP (pág. 402), IHAN (pág. 21), Lactancia y Pediatría La Plata

Publicado originalmente en Bebés y más.

23 mar 2011

Entrevista en El Blog Alternativo



Con motivo del Día del Padre decidieron, desde el magnífico blog El blog alternativo, que sigo diariamente, realizarme una entrevista.

Disfruté con ella y se nota porque le dediqué un tiempecito a responderlo todo, así que para los que no la hayáis leído aún, os dejo un enlace:

PADRES Y CRIANZA: entrevistamos a Armando Bastida, padre, enfermero de pediatría y bloguero

3 mar 2011

Al ir al médico hay que decir siempre la verdad



Las visitas al pediatra o a la enfermera suelen ser motivo de angustia y de rechazo por parte de los niños. Para que lo lleven lo mejor posible se recomienda decirles siempre la verdad.

Cuando son bebés no hay mucho problema, pues van donde les lleven sin rechistar, pero a la que empiezan a entendernos aparecen las primeras reticencias a la hora de acudir al médico.

Sobre la actuación de los profesionales con los niños hay mucho que debatir y probablemente mucho a mejorar (el trato, las miradas, el tacto,…), quizás otro día hable de ello, si a alguien le interesa.

Sin embargo hay otras cosas que pasan en la consulta que no se pueden cambiar demasiado, es lo que hay:

  • No se puede ver la garganta sin el depresor o “palito” que tantas arcadas provoca (a menos que el niño esté entrenado y sepa abrir la boca y bajar la garganta, pero esto sólo lo saben hacer algunos niños mayorcitos).
  • No se puede poner una vacuna sin pinchar.
  • No se puede sacar sangre sin una aguja.
  • No se puede suturar una herida sin una aguja y un hilo.
  • ...
Ante estos eventos y dado que los padres solemos estar siempre informados de lo que les van a hacer a nuestros pequeños debemos decirles siempre la verdad: dónde vamos y a qué vamos (con un poco de tacto, claro).

Muchas madres y padres engañan a sus hijos diciéndoles que van a otro sitio, que van al médico pero que a ellos no les visitará, que van al médico pero que no les pinchará, etc.

Sin ir más lejos, hace unos días entraba una mamá con su hija de 4 años para hacerle una extracción de sangre y ante el llanto de la pequeña la madre le dijo: “No llores, tranquila, que no te van a pinchar”. Un minuto después la niña tenía clavada una aguja sacándole sangre.

¿Qué sentido puede tener para una niña que su madre le diga y le repita que puede estar tranquila, que no le van a pinchar, si acto seguido se lo van a hacer? ¿A qué nivel puede quedar la confianza de la pequeña hacia las palabras de su madre?

Lo más lógico es que cada vez que acuda al médico, aunque su madre le diga que no le van a pinchar, la niña crea que sí le van a pinchar, desconfiando de su madre y temiendo a las personas vestidas de blanco.

Quizás por esto mismo hay tantos adultos hoy en día con fobia a las agujas y jeringas (quizás no).

Lo ideal es decirles siempre la verdad. No hace falta entrar en demasiados detalles, sino adaptar lo que sucederá a su capacidad de entendimiento.

Si un día toca un pinchazo o algo desagradable y se lo comunicamos así, el niño va avisado y se dará cuenta, al confirmarse las palabras de la madre, de que ha sido sincera.

Si un día la visita es más bien de rutina y no va a haber ningún procedimiento doloroso, les decimos que no le van a hacer ningún daño y se dan cuenta que es cierto, el círculo se cierra y acaban comprendiendo que pueden confiar en mamá.

Publicado originalmente en Bebés y más.

26 ene 2011

Presentación del libro "Maternidad adaptada"


Mañana a las 20:30, en el Cau Ple de Lletres de Terrassa, presentaré el libro Maternidad Adaptada junto a Estrella Gil, su autora.

Os dejo información acerca del libro a continuación:

Tener un hijo es una vivencia que supone un cambio radical para la mayoría de padres y madres. De repente aparece en tu monótona pero controlada vida una criatura que desmonta tus horarios y que agota a diario tus energías hasta el punto que hay días que no acabas de ver la luz al final del túnel.

Si esto sucede con muchas de las personas que tenemos de nacimiento todo nuestro cuerpo y nuestros sentidos al cien por cien de nuestras capacidades, imaginad cómo puede ser tener un hijo cuando eres Estrella Gil, una mujer que tiene una parálisis cerebral por una mala praxis en el nacimiento que le produjo una discapacidad del noventa por ciento y que necesita un andador o una silla de ruedas para desplazarse.

Esto mismo es lo que Estrella explica en su libro Maternidad adaptada, un libro en el que muestra una manera diferente, pero igual, de ser madre, y digo igual porque esta mujer tiene un hijo de 22 meses llamado Miquel que crece, engorda, habla y sonríe feliz como pudiera hacerlo cualquier niño de su edad.

No es que lo haya tenido fácil en ningún sentido, ni ahora que es madre, por su evidente discapacidad, ni antes de serlo, por la mayoritaria incomprensión. Según comenta en un pasaje de su libro:

El miércoles, siguiendo las instrucciones del médico de urgencias, llevé mi orina a la enfermera y ella hizo la prueba. Al cabo de un minuto la miró y dijo sin mirarme a la cara: "Sí, estás preñada. ¿Qué piensas hacer con el niño?"

Ahora que es madre tiene que demostrar casi a diario que es capaz de serlo y con este libro lo muestra, tanto a las personas que al verla dudan de ello, como a aquellas personas que, con alguna discapacidad, piensan que debe ser imposible cuidar de un bebé.

Esta es la magia de este libro, que sirve como muestra de que pueden cumplirse los deseos de ser madre, casi contra viento y marea e incluso como muestra de que una lactancia difícil y complicada (Estrella ha tenido siempre problemas para poner al pecho a Miquel), que ella misma llegó a dar por perdida, puede salvarse con paciencia y constancia, pues aún ahora da el pecho.

12 dic 2010

¿Acertamos con los juguetes?



El próximo miércoles daré una charla, en calidad de enfermero, acerca de los juguetes.
Es la primera vez que hago una charla para hablar de niños (normalmente he hablado de cosas muy diferentes, más centradas en las emergencias) y me hace especial ilusión porque puedo hablar de juguetes y de juego, haciendo pinceladas de muchas otras cosas como la creatividad, el tiempo con los padres, etc.

Si estáis cerca, pasaos, que cuantos más seamos, mejor nos lo pasaremos (eso dicen, ¿no?).

La charla será en Terrassa, en la Biblioteca del Distrito 6, en la Rambla Francesc Macià, el día 15 de Diciembre a las 18:00.

Foto: Diesel Demon en Flickr

3 dic 2010

Mí mismo en la televisión



¿Recordáis que os dije que me iban a grabar en Agosto? Si no lo recordáis podéis leerlo sólo unas entradas más abajo (es lo que tiene no actualizar el blog, que en un plis se lee lo último), pues bien, esta semana pasada se emitió el programa y me lo traigo al blog para quien quiera verme la jeta y escuchar mi catalán de Lleida (no es que yo sea de Lleida, es que siendo riojano el acento me queda así como del oeste de Catalunya).

Aparezco poco, tan sólo para mostrar, junto a mi familia, cómo es el modus operandi de un papá bloguero.

En el programa aparezco escribiendo en este mi blog, aunque la realidad es que las escapadas responden a las entradas realizadas en Bebés y más, básicamente.

Si queréis ir directamente a la chicha, es decir, allí donde aparezco yo, id al minuto 12 aproximadamente.

3 nov 2010

Nueva web de Alicia Torres - Belenes Artesanos



El año pasado por estas fechas os mostré la web de mi madre, artesana creadora de belenes.

Este año hemos (he) renovado la web, con un sistema mucho más visual, más bonito, práctico y lo que es más importante, con carrito de la compra (una tienda online sin carrito de la compra no es una tienda online).

El caso es que dicha web es la que me ha tenido, y me sigue teniendo, apartado tanto de el blog como de Bebés y más, donde hace más de un mes que no escribo nada.

Lo echo de menos y tengo ganas de volver a plasmar letras pensando en los bebés y los niños, pero oye, madre no hay más que una y la web merecía ser renovada.

Para quien interese el mundo de los belenes y pesebres o quieran apreciar el arte de una mujer que hace maravillas con sus manos (o incluso comprar cosas con otros fines, que hay quien utiliza los accesorios para casas de muñecas, por ejemplo), os dejo con su página web: www.aliciatorres.es.